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El lado B del trágico temporal en Chile: afirman que una importante nevada ayudará a lidiar contra la crisis hídrica

Aunque la emergencia provocó al menos seis muertos, unos 60.000 damnificados y graves daños en la Región de Coquimbo, especialistas y autoridades destacan un efecto positivo inesperado. La histórica acumulación de nieve en la cordillera podría convertirse en un alivio para una zona que arrastra más de una década de sequía.

Viernes, 24 de julio de 2026 a las 15:51

Chile continúa recuperándose de uno de los temporales más devastadores de las últimas décadas, aunque comienza a aparecer una consecuencia que genera expectativas en una de las regiones más castigadas por la escasez de agua. La intensa nevada registrada en la cordillera dejó una acumulación cercana a los seis metros, un volumen que, según especialistas consultados en la Región de Coquimbo, podría representar un importante aporte para enfrentar la prolongada crisis hídrica.

Así lo explicó el periodista chileno Joaquín López, del diario La Región de Coquimbo, en diálogo con Estamos a Tiempo, el programa magazine de Tiempo Streaming. El comunicador remarcó que, pese a la tragedia que dejó el sistema frontal, la nieve acumulada ofrece una perspectiva alentadora para el futuro. "Tenemos algo así como seis metros de nieve acumulada, así que eso también da tranquilidad para una región que se ha visto tan afectada por la sequía", señaló.

Una emergencia histórica que dejó miles de afectados

El temporal dejó un escenario crítico en buena parte de la Región de Coquimbo. Según el periodista, la etapa más compleja de la emergencia ya quedó atrás, aunque la normalización todavía demandará tiempo.

Las estimaciones hablan de alrededor de 60.000 personas damnificadas por inundaciones, deslizamientos de tierra, activación de quebradas y aislamiento de localidades enteras. Muchas familias debieron ser evacuadas y otras fueron rescatadas mediante helicópteros y vehículos especiales del Ejército, desplegados para asistir a las comunidades más comprometidas.

En cuanto a las víctimas fatales, la cifra oficial se ubicaba hasta el jueves en seis fallecidos, aunque algunos medios locales elevaban ese número a ocho. La Región de Coquimbo continúa bajo la declaración de zona de catástrofe mientras siguen las tareas de rescate y asistencia.

Las comunas rurales fueron las más perjudicadas. Monte Patria, Vicuña y Paihuano registraron importantes daños en caminos y puentes, mientras que varias localidades permanecieron aisladas durante días debido a la destrucción de la infraestructura vial.

Tres veces más lluvia que en un año completo

Uno de los datos que mejor refleja la magnitud del fenómeno es la cantidad de agua caída durante el evento meteorológico. López explicó que, en condiciones normales, la Región de Coquimbo recibe cerca de 100 milímetros de precipitaciones al año. Sin embargo, en apenas cuatro o cinco días se registraron más de 300 milímetros en numerosas localidades.

El fenómeno superó ampliamente cualquier previsión y, según expertos hídricos de la zona, incluso fue más intenso que el histórico temporal ocurrido en 1997, considerado hasta ahora como el mayor antecedente de este tipo de eventos en la región.

No obstante, señalaron que la lluvia se desarrolló de manera más gradual que hace casi tres décadas, lo que permitió una mejor respuesta de las autoridades y dio más tiempo a la población para evacuar los sectores de mayor riesgo.

Recuperar la conectividad, la prioridad inmediata

Más allá de los daños en viviendas y servicios, la principal preocupación de las autoridades chilenas pasa actualmente por restablecer la conectividad. La infraestructura vial sufrió importantes destrozos. Puentes colapsados, rutas cortadas y caminos rurales destruidos dificultan el abastecimiento y el acceso a numerosas localidades.

Uno de los puntos más críticos se encuentra en el norte de la Región de Coquimbo, sobre la conexión con Atacama. Allí, los transportistas enfrentan esperas de entre 10 y 12 horas debido a los desvíos y restricciones de circulación, situación que incluso provocó pérdidas de mercadería perecedera.

Por ese motivo, la prioridad inmediata consiste en habilitar caminos provisorios, despejar rutas y garantizar el acceso a las comunidades afectadas, mientras la reconstrucción definitiva todavía no tiene un plazo establecido.