Cuando hablamos del ambiente laboral, nos referimos a algo intangible pero que nos influye en todo momento. Se trata de un conjunto de condiciones y percepciones sobre nuestro entorno de trabajo, que nos influyen a la hora de desarrollar nuestras tareas. Las relaciones con los compañeros, con los superiores, las dinámicas de trabajo e incluso la decoración de la oficina puede influir en una impresión (buena o mala) del clima laboral.