La semana pasada trascendió que un letrado solicitó que le midieran el pene a su patrocinado, con el objetivo de demostrar su presunta inocencia en un caso de abuso sexual, y el hecho provocó revuelo entre los grupos de feministas. Si bien la pericia solicitada llamó la atención, no es la primera vez que el requerimiento de un abogado levanta polvareda.