Los vecinos que acompañaron durante años a Carlos Caballero reconstruyeron cómo era su vida cotidiana, las dificultades que atravesaba por su ceguera y los reiterados intentos que hicieron para conseguir ayuda. Hablaron de un hombre solitario, apasionado por sus mascotas y por compartir fotos con quienes lo conocían, hasta llegar al dramático final que conmocionó a San Juan.