El show comenzó con una presentación de Madonna, quien interpretó "Music" acompañada por Ronaldo Nazario y Ronaldinho, además de un importante despliegue de bailarines que combinaron imágenes pregrabadas con una actuación en vivo.
Luego fue el turno de una orquesta dirigida por Gustavo Dudamel, que contó con la participación especial de personajes de The Muppets, antes de darle paso a BTS. La banda surcoreana interpretó "Dynamite", uno de sus mayores éxitos, en uno de los momentos más celebrados del espectáculo.
Más tarde aparecieron los personajes Ted Lasso y Coach Beard para presentar a Justin Bieber, quien subió al escenario para cantar "Everything Hallelujah".
Además de esos artistas, el espectáculo reunió a un elenco internacional integrado por Shakira, Burna Boy, Coldplay, el Coro PS22 de Nueva York, Emmanuel Kelly, los Ghetto Kids y personajes de Sesame Street (Plaza Sésamo) y The Muppets, en una producción especialmente diseñada para la final de la Copa del Mundo.
El segmento artístico tuvo una duración cercana a los 11 minutos, aunque el entretiempo se extendió hasta aproximadamente 20 minutos debido al tiempo necesario para montar y desmontar el escenario instalado sobre el campo de juego del MetLife Stadium.
Un show con un fin solidario
Más allá del despliegue artístico, el espectáculo también tuvo un objetivo benéfico. La FIFA y la organización Global Citizen aprovecharon la vidriera de la final para impulsar el FIFA Global Citizen Education Fund, una iniciativa destinada a recaudar 100 millones de dólares para ampliar el acceso a la educación y al fútbol de niños y jóvenes en distintos países.