El Mundial ya está oficialmente en marcha y el puntapié inicial tuvo una puesta en escena a la altura del evento. El Estadio Azteca, uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol mundial, fue el epicentro de una jornada cargada de emoción, música y expectativa en la previa del debut entre México y Sudáfrica por el Grupo A.
Desde varias horas antes del comienzo, los alrededores del estadio comenzaron a poblarse de hinchas llegados desde distintos puntos del mundo. Entre controles de seguridad, camisetas, banderas y rostros pintados, el clima fue tomando temperatura con postales típicas de una Copa del Mundo: familias enteras, fanáticos disfrazados y el entusiasmo de volver a vivir una ceremonia inaugural en suelo mexicano.
La apertura oficial apostó fuerte al espectáculo y a la identidad cultural del país anfitrión. El grupo mexicano Maná fue el encargado de romper el hielo ante un estadio colmado, mientras que más tarde la fiesta sumó nombres internacionales de peso. Shakira hizo vibrar al público con “Dai Dai”, la canción oficial del Mundial 2026, y también se presentaron J Balvin y Danny Ocean en un show atravesado por luces, efectos visuales y una fuerte energía festiva.
Después de la ceremonia llegó el momento más esperado: el arranque del torneo. México volvió a tener el privilegio de disputar un partido inaugural en una Copa del Mundo y el Azteca, una vez más, quedó en el centro de la historia grande del fútbol. La fiesta en las tribunas y en los Fan Fest terminó de completar una jornada inolvidable para el país organizador y para millones de fanáticos que comenzaron a vivir la ilusión mundialista.