Hay viajes que se planean durante meses y otros que parecen obra del destino. Lo cierto es que para cinco sanjuaninos el Mundial 2026 ya empezó mucho antes de que la pelota se ponga en marcha en Kansas, donde Messi y compañía tendrán el debut. Entre pasajes, entradas, grupos de WhatsApp, mates y fernet, la cuenta regresiva para llegar a Estados Unidos se vive con una mezcla de ansiedad, emoción y nervios.
La delegación sanjuanina está integrada por Federico Vargas, Matías Bergter y Tomás Villafañe, por un lado; y Marcelo Díaz junto a Carlos Wiernes, por el otro. Aunque viajarán por separado, tienen mucho en común: son contadores, fanáticos de Boca y futboleros de alma.
La aventura de Federico, Matías y Tomás comenzó en marzo. Amigos desde la época de la facultad, los tres comparten además la profesión de contador y la pasión xeneize. Fue Matías quien lanzó la propuesta que terminó convirtiéndose en realidad.
Para los tres será la primera experiencia mundialista. "Estamos emocionados", coinciden quienes ya tienen definido gran parte del recorrido que harán por Estados Unidos. Además de Kansas, también pasarán por Dallas y recorrerán varios kilómetros en un auto que ya alquilaron para seguir de cerca la fiesta mundialista.
Del otro lado están Marcelo Díaz y Carlos Wiernes. Amigos desde los 12 años, compañeros de facultad y también de trabajo, habían resignado la posibilidad de asistir al Mundial. Las entradas parecían inalcanzables y el sueño comenzaba a desvanecerse.
Pero la historia cambió en el momento menos esperado. Durante la última etapa de venta de tickets de la FIFA, Marcelo ingresó a la página casi de casualidad. Era, además, su cumpleaños. Lo que parecía un intento más terminó convirtiéndose en el mejor regalo: consiguió las entradas para la fase de grupos.
"Ya lo habíamos dado por perdido", cuentan todavía sorprendidos por la oportunidad que se les presentó. Marcelo, de Marquesado, y Carlitos, de Santa Lucía, ya preparan el equipaje con los infaltables de cualquier viaje argentino: mate, fernet y mucha ilusión.
Aunque no se conocían entre todos, el Mundial terminó haciendo de las suyas. El aeropuerto se transformó en punto de encuentro para esta pequeña embajada sanjuanina que llevará una bandera de la provincia hasta suelo estadounidense.