A menos de 24 horas de la gran final del Mundial entre Argentina y España, Nueva York vivió una postal difícil de olvidar. El escenario fue nada menos que Times Square, donde miles de argentinos protagonizaron un banderazo que convirtió al corazón de Manhattan en una extensión de cualquier cancha del país.
En medio de las gigantescas pantallas LED, los tradicionales carritos de hot dogs, los taxis amarillos y la multitud de turistas que recorren la zona a diario, apareció el color celeste y blanco. Banderas gigantes, camisetas de todas las épocas, bombos, redoblantes y bengalas de humo le dieron forma a una fiesta que rápidamente captó la atención de quienes pasaban por el lugar.
Los hinchas cantaron durante varios minutos los clásicos temas de cancha, alentaron a Lionel Messi y a la Scaloneta y hasta hicieron sonar con fuerza "La mano de Dios", la histórica canción del Potro Rodrigo dedicada a Diego Maradona, que fue coreada por cientos de personas en una escena tan emotiva como impactante.
El banderazo reunió a argentinos llegados desde distintos puntos del país, pero también a fanáticos que viajaron desde diferentes rincones del mundo para acompañar a la Albiceleste en la definición del título. Familias completas, grupos de amigos y turistas improvisaron una tribuna en plena ciudad, demostrando una vez más el fenómeno mundial que genera la Selección campeona del mundo.
Mientras los celulares grababan cada instante y los turistas se detenían sorprendidos para sacar fotos y filmar los cánticos, Times Square dejó de ser, por un rato, uno de los sitios más famosos de Nueva York para convertirse en una auténtica fiesta argentina.