La Selección Argentina necesitó del tiempo suplementario para superar a Cabo Verde por 3-2 y meterse en los octavos de final del Mundial 2026. Tras el encuentro, Lionel Messi analizó el rendimiento del equipo, resaltó la fortaleza anímica del plantel y explicó cuáles fueron las claves de un partido mucho más complejo de lo esperado.
"Lo viene demostrando hace mucho esta selección. Siempre compite y sabíamos que iba a competir hasta el final", afirmó el capitán, quien remarcó que una de las diferencias estuvo en la pelota parada. "Hoy tuvimos la importancia de la pelota parada, que por ahí no veníamos convirtiendo y en partidos así es importante. Tenemos muy buenos cabeceadores, como Cuti, Licha, Nico González y Alexis Mac Allister. Lo pudimos aprovechar y eso también va a ser importante de acá en adelante", sostuvo.
Messi explicó que esa faceta del juego no fue producto de la casualidad, sino del trabajo sostenido del cuerpo técnico. "La venimos trabajando desde hace tiempo, más allá de convertir o no, tanto en ofensiva como en defensiva. En una competición así es un aspecto clave y hoy quedó demostrado", señaló.
Al momento de analizar por qué Argentina sufrió durante varios pasajes del encuentro, el rosarino reconoció que el equipo no logró ejecutar la presión alta como estaba planificada. "No pudimos presionarlos bien. Nos quedaba muy lejos la línea cuando queríamos saltar sobre los centrales y eso hizo que ellos encontraran espacios. Quedamos un poco descoordinados y tuvieron mucho la pelota, nos hicieron correr porque no podíamos recuperar", explicó.
Pese a esas dificultades, Messi valoró la reacción del campeón del mundo para sacar adelante un partido de máxima exigencia y avanzar a la siguiente ronda. Con la clasificación asegurada, la Albiceleste ahora pondrá la mira en Egipto, su próximo rival en los octavos de final, con el objetivo de seguir en carrera hacia la defensa del título conseguido en Qatar.