Llegó el día que nos quita el sueño a todos. Este domingo desde las 16hs, la Selección Argentina se juega el destino grande contra España en el césped del MetLife Stadium. Las cartas están sobre la mesa y la tensión se corta con cuchillo: si gana el equipo de Lionel Scaloni, nos coronamos bicampeones del mundo para sellar una época dorada e inolvidable. Si les toca a ellos, los europeos volverán a levantar el trofeo más preciado del planeta después de 16 años de sequía, emulando lo que consiguieron en Sudáfrica 2010.
Sin embargo, para entender a este rival que se planta en la final, hay que mirar un poco para atrás. España llega precedida de un fútbol prolijo, pero su historia está plagada de datos insólitos, mitos bélicos y páginas oscuras que muy pocos recuerdan.
1. El bautismo de "La Furia": un origen militar y holandés
Cualquiera podría pensar que el famoso apodo de "La Furia" nació de las entrañas del fútbol ibérico, pero no... El mote con el que se conoce históricamente a la selección de España fue un invento de la prensa de los Países Bajos durante los Juegos Olímpicos de Amberes, allá por 1920.
Los cronistas holandeses quedaron sorprendidos ante el juego aguerrido, vehemente y casi violento de aquellos primeros futbolistas españoles. Para describirlos, decidieron apelar a un recuerdo sangriento de su propia historia militar: el "Saqueo de Amberes" de 1576, una batalla donde las tropas españolas arrasaron con todo a su paso. Desde entonces, el temperamento español quedó sellado bajo ese nombre de guerra.
2. El uniforme prohibido: Cuando el rojo fue censurado
La camiseta roja es un símbolo de identidad absoluto para España, una marca registrada en todo el mundo. Sin embargo, hubo un período oscuro en el que vestir ese color arriba de una cancha de fútbol representaba un verdadero delito político dentro de sus propias fronteras.
Durante los años de la Guerra Civil Española, el régimen dictatorial de Francisco Franco prohibió terminantemente el uso del color rojo para la indumentaria de la selección. ¿El motivo? Estaba asociado de manera directa a la bandera y la ideología del bando republicano, sus enemigos en el conflicto. Así fue como la selección española pasó a jugar completamente de blanco y lució en el pecho el escudo de la Falange Española (el yugo y las flechas), una censura estética que recién se levantó a finales de la década de 1940.
3. El milagro del 12 a 1 a Malta: Nueve goles bajo sospecha
Si hablamos de partidos bizarros en la historia del fútbol moderno, el España-Malta de diciembre de 1983 se lleva todos los premios. Los españoles necesitaban golear a la humilde selección isleña por una diferencia de once goles o más para clasificar a la Eurocopa de 1984. La hazaña parecía un chiste de mal gusto, más aún cuando el primer tiempo terminó con un tímido 3-1 a favor de los locales.
Lo que pasó en los segundos 45 minutos roza lo paranormal: España metió nueve goles en una ráfaga insólita y terminó sellando el 12-1 que necesitaban. Con el correr de los años, los jugadores de Malta salieron a denunciar maniobras sumamente turbias, asegurando que les habían inyectado sustancias extrañas en los limones que les dieron en el entretiempo y que un hombre vestido de blanco les ofreció dinero. Nunca se pudo probar nada ante la justicia, pero el mito del partido más sospechoso de Europa sigue flotando en el aire.
4. Campeones amarretes: dar la vuelta sin hacer goles
La España del 2010 quedó en los libros de historia grande por su estilo de posesión y el famoso "tiki-taka" que patentó de la mano de Vicente del Bosque. Pero si miramos fríamente las estadísticas de aquella cira mundialista en Sudáfrica, salta a la vista un récord insólito y contradictorio: es el campeón del mundo menos goleador de toda la historia del fútbol.
A lo largo de los siete partidos que disputó para consagrarse, el equipo europeo metió apenas un total de ocho goles. Lo más curioso es que toda la fase de eliminación directa (octavos, cuartos, semifinal y la recordada final ante Holanda) la resolvió con el mismo y gasolero resultado: un austero 1 a 0.
5. La triple corona consecutiva: Reyes indiscutidos en el planeta
Más allá de las polémicas y los datos de color, hubo una época donde España directamente no tuvo rivales en la faz de la tierra. Entre los años 2008 y 2012, el combinado ibérico encadenó una racha ganadora que ninguna otra selección en la historia de la humanidad logró replicar jamás.
El ciclo arrancó con la obtención de la Eurocopa 2008, se consolidó con el Mundial de Sudáfrica 2010 y se cerró con broche de oro al levantar la Eurocopa 2012 de manera consecutiva. Tres títulos mayores al hilo, un hito que ni el Brasil de Pelé ni la Argentina de Maradona pudieron conseguir, y que hoy los coloca en el Olimpo histórico. A esa mística ganadora es a la que la Scaloneta intentará ponerle un freno definitivo este domingo en el imponente estadio de Nueva Jersey.