Locura albiceleste en Dallas: 30 patrulleros, calles cerradas y una multitud recibió a la Scaloneta en su nuevo búnker

Tiempo de San Juan estuvo presente en la llegada de la Selección Argentina al corazón de Dallas. Un impresionante operativo de seguridad acompañó el arribo de Messi y compañía, que dejaron Kansas y ya se instalaron en el histórico y lujoso hotel Adolphus, en la previa del choque frente a Austria.

Domingo, 21 de junio de 2026 a las 19:44

Dallas ya respira celeste y blanco. Después de su estadía en Kansas, la Selección Argentina aterrizó en Texas y se instaló en pleno centro de la ciudad, donde disputará sus dos últimos partidos de la fase de grupos. Y allí estuvo Tiempo de San Juan, testigo de una verdadera revolución en las calles.

El arribo de la Scaloneta al histórico hotel The Adolphus estuvo acompañado por un operativo pocas veces visto. Cerca de 30 patrulleros, unas 10 motos policiales y decenas de agentes rodearon la zona para garantizar la seguridad de la delegación. Varias cuadras del centro de Dallas permanecieron valladas y cortadas al tránsito, mientras cientos de hinchas argentinos se agolpaban detrás de las rejas para intentar ver, aunque fuera por unos segundos, a Lionel Messi y al resto de los campeones del mundo.

La delegación llegó en un vuelo chárter procedente de Kansas y, escoltada desde el aeropuerto, desembarcó en el que será su hogar durante los próximos días. El Adolphus, una verdadera joya arquitectónica inaugurada en 1912, es uno de los hoteles más emblemáticos de Texas y un símbolo de la ciudad.

Sus pasillos cargados de historia recibieron a reyes, presidentes, estrellas de Hollywood y ahora también a la Selección Argentina. Por allí pasaron Frank Sinatra, Marilyn Monroe, Elvis Presley y la reina Isabel II. En su interior se conservan piezas únicas, como un cuadro de Napoleón encargado por el propio emperador en 1804 y una gigantesca araña diseñada por Adolphus Busch, fundador de la compañía cervecera Anheuser-Busch.

Con más de 400 habitaciones, spa, piscina en la terraza y una gastronomía de primer nivel, el hotel combina lujo y tradición en pleno corazón de Dallas. Pero por estas horas, la atención no está puesta en los salones ni en las obras de arte: afuera, donde el fervor argentino ya convirtió el centro de la ciudad en una pequeña Buenos Aires.

Bombos, camisetas albicelestes, banderas y celulares en alto marcaron la llegada de Messi y compañía, en una escena que anticipa lo que será una verdadera invasión argentina en Texas. Porque la Scaloneta ya está en Dallas. Y con ella, también desembarcó la pasión de un país entero.