La épica remontada de la Selección Argentina, que pasó de perder 2-0 a imponerse 3-2 con los goles de Cristian "Cuti" Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández, dejó un fuerte clima de polémica del lado egipcio. Una vez consumada la eliminación en Atlanta, el delantero Mostafa Ziko, quien había convertido el segundo tanto de su equipo, cuestionó con dureza la actuación del árbitro francés François Letexier y aseguró que el encuentro estuvo condicionado desde el inicio.
"Fuimos brillantes contra los campeones del mundo, pero el árbitro estuvo claramente parcial desde el comienzo del partido. Intentó frenarnos constantemente y silenciarnos dentro de la cancha", afirmó el atacante, visiblemente molesto por el desenlace del encuentro. En la misma línea, redobló la apuesta con una frase que rápidamente recorrió el mundo: "Felicitaciones a Argentina por la Copa del Mundo; el torneo está amañado, no necesitan nada más. El árbitro fue injusto, injusto, injusto".
Las declaraciones de Ziko se produjeron luego de un partido marcado por varias acciones discutidas y revisiones del VAR, algunas de ellas cuestionadas por el conjunto africano. Mientras en Argentina la clasificación se celebró como una de las remontadas más memorables del ciclo de Lionel Scaloni, en Egipto el foco quedó puesto en el arbitraje y en las fuertes acusaciones de uno de sus principales futbolistas, que abrieron una nueva polémica en el Mundial 2026.