Por Jesús Vega (*)
Centrodelantero
Sí, la verdad que se sufre cuando es una instancia tan definitiva, así como playoff, que si perdés te quedás afuera. Se sufre mucho más cuando no salen las cosas por ahí como uno esperaba o como el DT las planteó en la pizarra. Pero bueno, el fútbol tiene estas cosas y es ahí donde aparecen los jugadores que están tocados por una varita para esta clase de partidos. Ellos sacan a la luz esa individualidad, ese plus extra que tienen. Son ideales para estos momentos. Cuando te cuesta aparecer y al resto de los compañeros se les complica, una individualidad te destraba el partido.
Eso pasó con el golazo de Julián Álvarez. Parecía que era la única forma que teníamos de hacer un gol porque Suiza se había cerrado muchísimo; nos habían bloqueado todos los caminos que Argentina está acostumbrado a usar para generar situaciones de gol a través de su juego asociado.
El premio al que nunca negocia el sacrificio
Lo de Julián desató un desahogo impresionante. Más allá del golazo que hace y de la importancia del tanto, a él no le venía tocando convertir en este Mundial. Sin embargo, es un jugador que no negocia el sacrificio nunca; si no puede marcar, juega y corre para el equipo. Por eso creo que esto es un premio para él. Todos los hinchas estábamos esperando que aparecieran tanto su gol como el de Lautaro Martínez, porque son los delanteros de la Selección y uno siempre espera eso de ellos.
Julián ya ha hecho muchos goles desde fuera del área en su club, sabemos perfectamente que lo puede hacer. Cuando el partido está tan cerrado, estos jugadores te salvan. Hoy apareció, gracias a Dios, y fue un desahogo tanto para él como para todos los hinchas de la Selección. Yo creo que se gritó como un gol que vale un Mundial. Ninguno de nosotros quería llegar a los penales por cómo se había dado el desarrollo del partido. Ojalá que esto sirva para que se le abra el arco definitivamente, tal como pasó en el Mundial pasado, y que en estos partidos que quedan vengan más goles suyos para ayudarnos a llegar a la final y colgarnos otra estrella.
Un clásico mano a mano contra Inglaterra
De cara a lo que viene, el pálpito obviamente siempre es positivo. Sabemos que las cuatro selecciones que han quedado en pie son de elite por los jugadores que tienen y las ligas donde compiten. Pero a la mayoría de los futbolistas de esta Selección ya les ha tocado jugar esta clase de partidos y, gracias a Dios, nos ha ido bien. Esperemos que se repita la historia.
Creo que ahora contra Inglaterra va a ser un partido jugado de igual a igual. No va a pasar como con otras selecciones que salen a la cancha más preocupadas por marcar o neutralizar el ataque de Argentina. Al ser más mano a mano, un mínimo detalle o un "shot" te puede dejar afuera o te puede hacer ganar el partido. El cruce con Inglaterra tiene ese sabor especial porque es un clásico por todo lo que se ha vivido históricamente entre ambos países.
Argentina está pasando por un gran momento y, aunque ellos tienen grandísimos jugadores, creo que nuestro grupo está muy consolidado. Van a saber resolver el mano a mano tanto en lo individual como en lo colectivo. Además, las variantes que hace Lionel Scaloni en este Mundial están dando muchísimo resultado. Se nota que cuando Argentina tiene la pelota de mitad de cancha para adelante, da la impresión de que en cualquier momento puede convertir.
Si tengo que tirar un resultado para la semifinal en Atlanta, creo que va a ser un partido abierto y no tan cerrado. Me la juego por un 3 a 2 a favor de Argentina.