Escocia, ¿argentinizado?: la curiosa imagen que se hizo viral antes del duelo entre Argentina Inglaterra

La histórica rivalidad con los ingleses explica parte del apoyo, pero no toda la historia. Desde el nacimiento del fútbol argentino de la mano de un escocés hasta Maradona, Mac Allister y una comunidad con fuertes raíces celtas, el vínculo entre ambos países lleva más de 130 años.

Miércoles, 15 de julio de 2026 a las 12:31

Mientras Argentina se prepara para disputar una nueva semifinal del Mundial 2026 frente a Inglaterra, hay un país que seguirá el partido con un interés muy especial. Se trata de Escocia, donde el apoyo a la Selección no responde únicamente a la histórica rivalidad con los ingleses. Detrás de ese sentimiento existe una relación centenaria que une a ambos pueblos a través del fútbol, la inmigración y una historia compartida que comenzó hace más de 130 años.

El lazo nació prácticamente junto con el fútbol argentino. El escocés Alexander Watson Hutton, nacido en Glasgow, llegó a Buenos Aires a fines del siglo XIX y fundó en 1893 la primera liga organizada del país, motivo por el que es reconocido como el padre del fútbol argentino. Incluso el primer campeonato oficial de 1891 tuvo como protagonistas a dos clubes de raíces escocesas: St. Andrew's y Old Caledonians, una muestra del fuerte aporte celta en los orígenes de este deporte en Argentina.

La conexión también tiene capítulos inolvidables con Diego Maradona. El Diez convirtió su primer gol con la camiseta de la Selección justamente en Hampden Park, el estadio más emblemático de Escocia. Años después, cuando asumió como entrenador de Argentina, su debut en el banco también fue en Glasgow. Y para muchos escoceses, el momento cúlmine llegó en el Mundial de México 1986, cuando Maradona eliminó a Inglaterra con la recordada Mano de Dios y el Gol del Siglo, una actuación que terminó convirtiéndolo en un héroe futbolístico del otro lado de la frontera británica.

Pero la rivalidad entre Escocia e Inglaterra trasciende ampliamente al deporte. Siglos de conflictos políticos, guerras por la independencia y diferencias culturales marcaron una relación que todavía hoy conserva tensiones. Episodios como las celebraciones en varias ciudades escocesas tras la muerte de Margaret Thatcher en 2013 reflejaron ese sentimiento, alimentado también por el rechazo a las políticas que la ex primera ministra aplicó en territorio escocés y por su papel durante la Guerra de Malvinas, cuando ordenó el hundimiento del ARA General Belgrano.

El vínculo futbolero tuvo otro capítulo memorable en Argentina durante el Mundial de 1978. Allí, el escocés Archie Gemmill convirtió frente a Países Bajos uno de los goles más recordados de la historia de las Copas del Mundo, en el estadio de Mendoza. Años más tarde, otro apellido con raíces escocesas volvió a unir ambos países: Alexis Mac Allister, una de las piezas fundamentales del equipo de Lionel Scaloni, cuyo linaje no pasa inadvertido entre los hinchas celtas.

La relación tampoco se limita al fútbol. Se estima que cerca de 100.000 argentinos tienen ascendencia escocesa, lo que convierte al país en una de las comunidades escocesas más importantes del mundo. Instituciones históricas como el Colegio Escocés San Andrés, fundado en Buenos Aires en 1838, mantienen vivas las tradiciones con actividades como su reconocida banda de gaitas.

Por eso, cuando Argentina salga a enfrentar a Inglaterra, en Escocia habrá miles de hinchas alentando a la Albiceleste. No será solamente por ver perder a su eterno rival: detrás de ese apoyo existe una historia compartida que une a ambos países desde los orígenes del fútbol y que convirtió a la Selección argentina en una simpatía tan genuina como histórica para el pueblo escocés.

El video: