La agónica clasificación de la Selección Argentina a los octavos de final del Mundial 2026 dejó mucho más que un festejo desahogado en el Hard Rock Stadium de Miami. El 3 a 2 definitivo ante la sorprendente Cabo Verde, sellado en el epílogo del tiempo suplementario, encendió las alarmas y abrió el debate en cada rincón futbolero del país. San Juan no fue la excepción. La provincia palpitó los 120 minutos con el corazón en la boca, y las conclusiones tácticas tras el sufrimiento extremo no se hicieron esperar entre los protagonistas de nuestra liga local.
En esta oportunidad, Tiempo de San Juan convocó a dos miradas autorizadas de nuestro medio para desmenuzar el rendimiento de la Albiceleste. Por un lado, el futbolista Omar Benavídez aporta la perspectiva desde el campo de juego, haciendo foco en los desacoples defensivos, la falta de dinámica en la presión y el valor de contar con centrales goleadores cuando los caminos se cierran. Por el otro, el dirigente Adrián Vilche ofrece una lectura analítica de la gestión del plantel, proponiendo un "golpe de timón" urgente en el mediocampo y el ataque para afrontar el decisivo cruce que se viene ante Egipto. Dos visiones distintas, pero unidas por la misma pasión celeste y blanca.
Omar Benavídez: "Argentina no está acostumbrada a que le saquen la pelota"
El partido nos dejó en claro que ya no se puede menospreciar a ningún rival por el solo hecho de no ser un equipo conocido. Cabo Verde dejó a la vista de todos que son bastante buenos, que juegan bien y que tienen armas peligrosas, como la pegada del chico que nos hizo el segundo gol. La verdad es que estuvo muy bravo el tema, fue un partido durísimo en el que se sufrió en todo sentido.
Desde lo táctico, creo que de cara a lo que viene las correcciones urgentes de la Selección deben apuntar a estar un poco más concentrados y sincronizados en la presión. A la Argentina le costó un montón contrarrestar las transiciones de ellos; cuando nos atacaban, nos lastimaban mucho. Además, en la parte física no vi al equipo como siempre, faltó un poco más de dinámica cuando se tenía la pelota. Cabo Verde nos sacó la posesión en varios tramos del partido, y a este equipo le cuesta o no está acostumbrado a que le quiten el control del balón.
Lo positivo es que, ante el desgaste enorme de jugar 120 minutos, Argentina demostró que es un equipo completo. Cuando no aparecen los delanteros, aparecieron los defensores como otra arma más. No veníamos teniendo muchos goles de pelota parada, pero esta vez la dupla central se hizo cargo: convirtieron tanto el "Licha" Martínez como el "Cuti" Romero, y eso es importantísimo.
El capítulo aparte es para Lionel Messi. Jugar los 120 minutos con 39 años habla de cómo sabe administrar el tiempo dentro de la cancha; tiene clarísimo cuándo correr y cuándo parar, y por eso llega a aguantar tantos minutos. Abrió el partido para darnos tranquilidad y tuvo las situaciones más claras, aunque no se le haya dado el segundo gol.
Lo que hizo este rival en su primera participación es para sacarse el sombrero. Pero el Mundial sigue, y así de duro va a ser Egipto o el rival que toque en la próxima llave. Espero que el plantel pueda reponer energías y estar a punto para lo que viene, porque está claro que va a ser a puro sufrimiento.
Adrián Vilche: "Es el momento de meter mano en el mediocampo y en el ataque"
Sabía que iba a ser un partido durísimo desde lo físico porque los equipos africanos defienden bien, contragolpean, son veloces y trabajan en ese ritmo. Más allá de la clasificación, lo que no me viene gustando de la Selección es que tenemos mucho la pelota pero no la circulamos rápido; el equipo se vuelve muy lento en algunos aspectos. Me gusta la tenencia, pero con más velocidad.
Creo que hay que hacer ajustes obligatorios en el mediocampo de cara a los octavos de final. Desde hace dos o tres partidos no me convence el nivel de Thiago Almada; me parece que con un "cinco" más de corte y juego podríamos mejorar mucho. Leandro Paredes está para arrancar de titular. Me arriesgo a decir que Lionel Scaloni va a corregir ahí: imagino una mitad de cancha con Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Paredes y Rodrigo De Paul.
Arriba también hace falta un golpe de timón porque da la sensación de que el equipo no se adapta a Lautaro Martínez. Yo probaría con Julián Álvarez de arranque, o incluso le daría la oportunidad al "Flaco" López, que me imagino que se debe querer comer la cancha. Sé que el técnico va a hacer estas correcciones; ya demostró en el Mundial pasado que no le tiembla el pulso para meter cambios si le sirve a la Selección para ganar. No creo que Lautaro ni Almada sigan en el equipo titular contra Egipto. En la defensa, lógicamente, los centrales van a seguir firmes por los goles que hicieron.
En el aspecto físico, a diferencia de otras opiniones, considero que Argentina aguantó bien porque atacó hasta casi el final de los 120 minutos. Lo de Messi fue impresionante. Quizás fueron muchos minutos para él, pero en el lugar de Scaloni yo hubiese hecho exactamente lo mismo: a Leo no lo podés sacar. Resistió todo el partido y demostró que está muy bien.
Con respecto a Messi no tengo palabras, solo un agradecimiento total. Para mí es el jugador más grande de la historia del fútbol argentino, por encima de Maradona, Di Stéfano o Kempes. Nos deja un orgullo, una bandera y una gran enseñanza: que hasta de grande se puede seguir disfrutando del fútbol. Afortunadamente, Egipto es un rival que propone más juego y no exige tanto desde el roce físico como hubiese sido cruzar a Australia. Tenemos toda la fe en la Selección.