En la previa del cruce entre Argentina y Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026, los hinchas albicelestes volvieron a convertir las calles de Kansas City en una verdadera fiesta. Pero esta vez, el tradicional banderazo tuvo un protagonista inesperado: el alcalde de la ciudad, Lucas Quinton, quien dejó de lado el protocolo, se mezcló entre los simpatizantes y terminó convertido en un hincha más, al ritmo de los bombos y los cánticos.
La escena contrastó con lo ocurrido días atrás en Nueva York, donde el alcalde de esa ciudad -Zohran Mamdani- había generado repercusiones al referirse con ironía al triunfo argentino sobre Egipto, al señalar que había sido "un robo". En Kansas City, en cambio, el recibimiento fue completamente distinto y el máximo mandatario local no solo les dio la bienvenida a los fanáticos, sino que también se sumó a la celebración.
Vestido con traje y corbata, Quinton llegó al banderazo a bordo de una caravana de camionetas oficiales y comenzó a caminar entre la multitud, despertando la curiosidad de quienes no lograban identificarlo. Cuando fue consultado por periodistas, apenas alcanzó a decir en español: "Mucha suerte, Argentina para mañana", antes de que los miles de hinchas lo rodearan y comenzaran a cantar al unísono: "¡El alcalde es argentino!".
Lejos de incomodarse, el jefe comunal aceptó el cariño de los fanáticos, se puso a saltar junto a ellos y hasta se animó a tocar el bombo, convirtiéndose por unos minutos en uno más de la multitud celeste y blanca. Las imágenes rápidamente se viralizaron en las redes sociales y reflejaron el clima festivo que acompaña a la Selección de Lionel Scaloni en cada ciudad que visita.