A horas de un nuevo compromiso de la Selección argentina en el Mundial 2026, Claudio "Chiqui" Tapia volvió a cumplir con una de las cábalas más emblemáticas del ciclo de Lionel Scaloni. El presidente de la AFA compartió este sábado una imagen junto a Lionel Messi y Rodrigo De Paul durante una ronda de mates en la concentración, una postal que se repite desde hace varios años antes de cada partido importante del seleccionado.
"A la espera de otro partido importante, buscando dar un paso más. Como siempre, todos juntos", escribió el dirigente sanjuanino en sus redes sociales, acompañando la fotografía que rápidamente fue celebrada por los hinchas argentinos.
Una tradición que nació con los éxitos de la Scaloneta
La imagen entre Tapia, Messi y De Paul se convirtió en una marca registrada de la Selección argentina. El ritual comenzó durante la Copa América 2021, torneo en el que la Albiceleste rompió una sequía de 28 años sin títulos al vencer a Brasil en el estadio Maracaná.
Desde entonces, la postal de los tres compartiendo mates antes de los encuentros decisivos pasó a repetirse de manera ininterrumpida. Con el paso del tiempo, la costumbre quedó asociada a la etapa más exitosa del seleccionado nacional, que luego conquistó la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y una nueva Copa América.
La tradición también se mantuvo en el actual Mundial 2026. Antes del debut frente a Argelia, Tapia había publicado una imagen similar junto al capitán argentino y al mediocampista del Atlético de Madrid, manteniendo intacta una rutina que ya forma parte del día a día de la delegación.
La cábala se renueva antes de otro desafío
En la previa del encuentro de este sábado, el presidente de la AFA volvió a mostrar que la costumbre sigue vigente. La publicación refleja el clima de unidad que caracteriza al plantel conducido por Scaloni y alimenta una cábala que los hinchas esperan ver antes de cada presentación importante.
Con el mate como protagonista y el mensaje de "todos juntos", Tapia, Messi y De Paul renovaron un ritual que acompaña a la Selección desde hace cinco años y que ya quedó instalado como uno de los símbolos de la era más ganadora del fútbol argentino.