Mientras miles de hinchas argentinos teñían de celeste y blanco los alrededores del MetLife Stadium y la ansiedad crecía con el correr de los minutos, hubo un protagonista inesperado que despertó sonrisas apenas apareció. Se trata de Benjamín, el hijo menor del mediocampista de la Selección Argentina, Enzo Fernández, Valentina Cervantes, que se robó todas las miradas en su llegada al estadio para la gran final del Mundial 2026 entre Argentina y España.
El pequeño arribó en brazos de su tía, acompañado por su mamá, que caminó entre fanáticos, periodistas y personal de seguridad rumbo a uno de los accesos del estadio. Como ya ocurrió en otros partidos de la Selección, Benja volvió a convertirse en una de las grandes atracciones de la previa.
En diálogo con Tiempo de San Juan, Valentina contó que atraviesa las horas previas con tranquilidad, pese a la magnitud del partido. "Estoy tranquila", aseguró con una sonrisa, mientras se dirigía hacia el interior del estadio.
También reveló que todavía no había hablado con Enzo antes de la final. La decisión, explicó, fue para respetar la concentración del volante argentino. "No hablé con él porque no quiero molestarlo y prefiero que esté concentrado", comentó.
Consultada sobre si tenía alguna cábala especial para acompañar a la Selección, Valentina admitió que sí, aunque eligió mantener el misterio. Entre risas, confesó que tiene sus rituales para cada partido, pero prefirió no revelarlos para no romper la suerte.
Con la familia acompañando desde las tribunas y Benja llevándose el cariño de los hinchas desde mucho antes del pitazo inicial, la Selección volvió a sentir ese respaldo que la acompaña en cada paso. En una jornada cargada de nervios e ilusión, el hijo de Enzo Fernández aportó la cuota de ternura que también tuvo lugar en la gran fiesta del fútbol mundial.