Un aviso en un sitio de compra-venta en San Juan con un mausoleo como protagonista llamó la atención en las redes. El dueño de un mausoleo en el cementerio de la Capital publicó la venta de esta propiedad a un precio de $2.500.000. El valor sorprendió pero tiene una explicación lógica según el mercado. Es que no se construyen más mausoleos en este cementerio y muchos, tienen espacio hasta para 16 féretros y doble sótano. El cementerio, de gestión municipal, estipula una serie de condiciones para la venta.
Cómo es el negocio inmobiliario detrás de los mausoleos del cementerio de la Capital
El director del cementerio, Oscar Brocca, explicó que únicamente el titular puede vender ya que el trámite para el cambio de nombre de la concesión del mausoleo exige que esto se cumpla. En caso de que los titulares hayan fallecido, tiene que haber un trámite sucesorio en el medio, tal como sucede con cualquier propiedad.
Los únicos que no se pueden vender son aquellos que han sido declarados por ordenanza patrimonio histórico. Estos mausoleos son muy antiguos, de personajes célebres de la provincia y muchos resguardan importantes obras de arte que se mandaban a pedir, incluso al exterior.
En el cementerio los dueños de cada mausoleo integran un Registro de Propiedad, que permite tener información actualizada sobre los propietarios. Allí se deja constancia de cada uno de los movimientos de compra-venta, con los cambios de titularidad.
En cuanto al valor, Brocca explicó que como no se construyen más mausoleos en el cementerio de la Capital no tienen un valor fiscal mientras que los nichos sí lo tienen. Es por esta razón que dependiendo de las características, los valores cambian. Son más caros aquellos que tienen obras de arte, que tienen espacio para 16 féretros y doble sótano -los más grandes-. Otro factor que condiciona los precios de venta son los "vecinos", si son personajes célebres de la historia sanjuanina, los valores suben. Lo mismo que la ubicación.
El cementerio de la Capital abrió en 1835 luego de una brutal inundación que afectó a San Juan. Como en ese entonces se usaba enterrar a los muertos en la puerta de iglesias, el agua los desenterró y se podían ver cadáveres en las calles a simple vista. Fue después de este episodio cuando se decidió construir el cementerio en un “lugar alejado de la ciudad”. Borja Blázquez fue quien donó la mayor parte del terreno en donde ahora está el cementerio de la Capital.
Doña Paula Albarracín de Sarmiento, Federico Cantoni, Leopoldo Bravo, Horacio Videla, Hermógenes Ruiz, Nazario Benavidez, el vicegobernador Abraham Vidart y hasta los restos del poeta Antonio de la Torre están en el cementerio de la Capital.