En el centro sanjuanino uno puede entrar a un local y comprar un pen drive y a la vez comida por kilo y condimentos. Pero lo que puede ser una extrañeza para muchos, no lo es tanto si se indaga en las razones. Lo cierto es que se trata de dos hermanos que le alquilan el local a su padre y que cuentan con las habilitaciones correspondientes por separado.
El curioso local del centro en el que venden hardware y comida por kilo
Ambos negocios funcionan en el mismo espacio físico desde hace cuatro años. Por un lado, Emanuel atiende en "Evolution Informática" y su hermana Eliana en "Saboress". Por cuestiones que tienen que ver con las condiciones del local, decidieron utilizarlo de esa manera, con una sola puerta de entrada. Adentro no tiene una pared divisoria, ya que según contó Emanuel, sería muy costoso transformar las condiciones edilicias del local.
El local está ubicado en Avenida Libertador entre calles Entre Ríos y Sarmiento. Cuando uno entra, se encuentra con lo informático primero y luego con la comida para llevar. Detrás, hay una habitación donde se encuentran varios estantes con distintos condimentos.
Los dos negocios tienen sus habilitaciones correspondientes por separado, ya que son dos rubros totalmente distintos y comercializan cosas diferentes.
Según contó Emanuel, al principio la idea era poner un cyber, pero esto no prosperó. Por ese motivo, con su hermana comenzaron, cada uno por su lado, con distintos emprendimientos. Mientras que por un lado el local de informática está abierto de lunes a viernes de 8.30 a 14 y de 17 a 21.30, las comidas por kilo se venden solo en el horario de almuerzo, desde las 11.45 hasta las 15.
Para algunos puede pasar desapercibido, pero para otros no. El local en el que se venden cosas tan disímiles como hardware informático y comida por kilo funciona en pleno centro sanjuanino y tiene sus motivos para hacerlo. La realidad económica quizás influya en este caso, ya que Emanuel contó que la venta está complicada desde hace tiempo, pero ya llevan cuatro años funcionando y esperamos que sigan siendo muchos más.