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miércoles 1 de abril de 2026

Triste historia

Viven en un rancho en 25 de Mayo, en extrema pobreza: con 24 años, tiene 5 hijos

Deplorable es la situación que viven una familia veinticinqueña. "No tienen nada, es un rancho casi pelado", expresó un miembro de un grupo que está ayudando a la familia.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Pobreza extrema. Dos palabras que resumen las terribles condiciones en las que le toca vivir -y sufrir- a una familia de 25 de Mayo. Viven en un ranchito, en el interior de una finca, ubicada por Calle 2 y calle La Plata, en el departamento del sureste sanjuanino. Es una joven familia conformada por la pareja: él, Lucas Ochoa, de 28 años, y ella, Ana Micaela Galleguillo, de 24. Ambos, tienen 5 hijos: tres varones (de 5, 3 y 1 año) y dos nenas, de 8 años y la otra, de apenas 3 meses de vida.

La familia vive en ese "ranchito" desde hace poco más de un año. Antes, los Ochoa-Galleguillo vivían en la vivienda de los padres de Micaela, en la Finca Caselles, en Calle 2 y Ruta 270. Allí estuvieron hasta que falleció el papá de la joven mamá y la dueña de la finca los echó. Se fueron a otra casa, ubicada por Calle 6 y calle La Plata, pero "no podíamos vivir de la cantidad de veces que nos asustaban al día. Cuando nos íbamos a dormir, escuchábamos que alguien se bañaba y no era nadie, nos golpeaban la puerta, las ventanas y hasta sentíamos cómo lavaban los platos en la cocina, nos levantábamos y no era nadie", relató Micaela Galleguillo.

De ese hogar se debieron ir luego de que un grupo de malvivientes ingresaran y arrasaran con todo lo que había en la vivienda, incluso la leche para los niños, la yerba y todos los alimentos que tenían en el hogar. Tras irse de esa casa, recayeron en el ranchito que actualmente viven.

En ese domicilio conviven los 7 miembros de la familia. Solamente poseen un ropero, un televisor chico, una mesa donde tienen el tv y dos camas que debieron agrupar para poder dormir todos juntos y amontonados. No tienen sillas, heladera, ni ningún electrodoméstico para luchar contra el frío.

Micaela se dedica al cuidado de su pequeña hija y su pareja, Lucas, es un changarín que trabaja durante todo el día para llevar unos pocos pesos para la comida del día. "A veces ni siquiera nos alcanza lo que él trae y no tenemos ni para que coman los niños", afirmaba la mujer.

 El baño es una piecita donde sólo hay un pozo negro para que hagan sus necesidades. No tienen gas ni agua. Sobre esto último: "sacamos agua de la acequía de afuera de mi casa o a veces nos trae un vecino", dijo la joven. Solo poseen luz, cuya boleta es solventada por el propietario de la finca, quien tiene unas pocas viñas que las trabaja el propio propietario.

Los días de lluvia son otro sufrimiento para la familia. Al ser una vivienda antigua y de adobe, desafortunadamente cuando llueve se filtra el agua por el techo y el hogar se les termina inundando.

Afortunadamente, un grupo solidario llamado "Manitos de Ángel - Abrigo Para Todos" está juntando ropa, alimentos, pañales, frazadas y colchas para la familia. Una vez que reúnen algo para regalarles, se dirigen hacia la vivienda y se los entregan. Lo que más urge es leche y alimentos para la familia. Ante cualquier ayuda comunicarse con uno de los integrantes del grupo, Fabio Falcón: 2646249163.

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