Disfrutar el momento y trabajar en lo que a uno lo apasiona es la receta de esta vida. Ver a Pablo Farías ofreciendo micro concierto a cada instante es una premisa de ello. Él tiene más de 50 años y desde 30 que es artesano. Nació en Chile pero vive en Córdoba. Allí conoció a su esposa y sus tres hijos. En la 37ª edición de la Feria en Córdoba lo distinguieron por su trayectoria.
El artesano con asistencia perfecta
El artista cuenta cómo es su vida: "Mis hijos ya son grandes y están a punto de recibirse en Córdoba. Junto con mi señora solemos viajar por el país vendiendo nuestros productos. Ella realiza trabajo en cuero y yo instrumentos musicales".
Distendido, educado y atento ante la gente que venía a consultar sobre precios y calidad del producto. Él con una sonrisa lo atendía. "Siempre vienen acá personas que ya me conocen. Suelen acordarse de uno y eso es gratificante. Soy consciente que es un sacrificio hacer esto pero lo disfruto y mucho poder ser artesano".
Pablo cuenta cómo la filosofía de vida de la artesanía: "Ser un artesano no se hace de un día para el otro. Lleva un tiempo y una dedicación completa. Está tu vida en cada elaboración que haces. Además, es todo un desafío viajar porque uno se va de su casa sin saber si va a volver. Pero ahí está la esencia de esto".