Por Florencia García
Reviven bicis abandonadas para regalárselas a los chicos
El sol está radiante y muchos sanjuaninos aprovechan el feriado para tomar mates en casa. Otros todavía no se levantaron, pero en el fondo de la familia Flores se trabaja desde temprano. Son dos amigos, dos soñadores, dos chimberos de gran corazón que aprovechan su tiempo libre para trabajar en un proyecto que nació hace dos años: revivir bicis en desuso para regalársela a los chicos que menos tienen.
La idea surgió hace dos años, de la mente inquita de Raúl Vieyra. Su amigo, Alejandro Flores, no dudó en sumarse y puso el fondo de su casa de la Villa San Patricio, en Chimbas, para concretar el sueño de su amigo. Allí montaron una improvisada bicicletería en la que, en sus tiempos libres, se manchan las manos con grasa y pintura para dejar 0 km esas bicis que ya nadie usa.
Raúl se encarga de conseguir las bicis (la mayoría las compra) y de buscar en cada rincón de su amado Chimbas aquellos niños que nunca tuvieron una bicicleta para agregarlos a su lista de sueños a cumplir. Sabe que no puede darle a todos los que necesitan, pero sueña con que cada año su ayuda llegue a más niños. Alejandro se encarga de pintarlas y cambiarles todo lo que ya no sirva para dejarlas como nuevitas.
Así trabajan en conjunto durante todo el año para, el Día del Niño, poder salir en caravana, en la que se suman vecinos y los Bomberos Voluntarios de Chimbas, a entregarlas.
Mirá el video y conocelos un poquito más:
Mirá algunas de las fotos de la última caravana, que fue el domingo 16 de septiembre.