Hoy se conoció el caso del barrio La Capilla (Capital), donde se encontró en una boca de registro de las cloacas neumáticos, piedras de gran tamaño, parte de una silla plástica y restos de tarros de pintura. Pero no es un caso aislado: es el cuarto episodio que se registra en 40 días. Y, según dijo el titular de OSSE, Sergio Ruiz, este tipo de hechos evitables, ocasionados por negligencia o vandalismo le cuestan a la empresa estatal alrededor de 18 millones de pesos al año.
Los daños en las cloacas le cuestan a OSSE cerca de $18 millones al año
“Este tipo de hechos por mal uso de las cloacas son muy habituales. Cada semana y media aproximadamente tenemos uno que en promedio nos cuesta 500 mil pesos, gastamos alrededor de 1,5 millones de pesos mensuales. Este caso puntual (en el barrio La Capilla) se deben gastar 450 mil pesos, porque tenemos que hacer el hormigonado, comprar una tapa nueva, un marco nuevo, y entre las horas máquina usadas y las horas hombre nos llevan ese dinero. Llevamos 24 horas trabajando en el lugar, no es fácil sacar las cosas”, expresó el titular de OSSE.
Según los datos que dio el funcionario, estas erogaciones se llevan una parte importante de los recursos de la empresa estatal, ya que por mes se recaudan unos 40 millones de pesos. “Por eso insistimos en decirle a la gente que tenemos que cuidar esto para bien utilizar los recursos en otros tipos de tareas”, apuntó Ruiz.
La "mafia" de las tapas
El agujero por el que se tiraron los objetos en la boca de registro de las cloacas del barrio La Capilla se generó porque se robaron la tapa. En OSSE dijeron que no tienen cuantificado cuántas veces ocurre pero aseguraron que es “frecuente”. Hoy mismo se robaron otra de esas tapas del barrio Parque Rivadavia Norte. “Las tapas es muy habitual que se las roben. Se revenden porque son de hierro fundido, suponemos que a las acerías. Cada una cuesta alrededor de 3.000 pesos”, aseguró Ruiz, consignando una suerte de mafia con las tapas cloacales.
Esta situación les llevó a tomar medidas drásticas: de ahora en más, las tapas en lugares poco transitados, como la del barrio La Capilla que se colocará entre hoy y mañana, irán soldadas al marco. “Esto antes se hacía y ahora nos vemos obligados a retomarlo. Es una complicación porque cada vez que tengamos que destapar va a significar el uso de herramientas y más horas hombre, pero es la solución que vemos para los robos”, dijo Ruiz a Tiempo de San Juan.
OSSE está revisando registros de cámaras de seguridad para poder accionar, pero nunca hasta ahora ha hecho las denuncias, dijo el funcionario.
“Tiran de todo”
Al sistema cloacal se tira de todo, según dijo Ruiz. Desde pañales, toallas femeninas y ropa en desuso hasta un stick de hockey como se vio recientemente en una cloaca que pasa por Avenida Libertador. Sólo este último caso se llevó en arreglos 1,1 millones de pesos. Entre lo más llamativo que encontraron, según el funcionario, figuran parlantes, ruedas de bicicletas y partes de motos. “Destapan las bocas de registro para deshacerse de algún bien sin pensar en las consecuencias”, concluyó Ruiz.