En mayo de 2024, Gabriel Montaño y Vanina Videla, junto a sus dos hijas Male y Cata, decidieron emigrar a Italia para buscar nuevas oportunidades laborales. Tras dos años viviendo en Turín, decidieron irse a Murcia, en España. Hace dos meses, la familia sanjuanina está instalada en el país que este domingo jugará la final del mundial con Argentina y, si bien ya vieron todos los partidos de la Selección desde ahí, este será más que especial. A horas de la gran final, hablaron con Tiempo de San Juan y revelaron lo que sienten y cómo se preparan para el día decisivo en el que Argentina podría convertirse en campeón del mundo por segunda vez consecutiva.
“Nosotros estamos en la zona centro de Murcia y trabajamos en ventas. Cuando nos vinimos todavía no había arrancado el mundial y donde alquilábamos no teníamos televisor, así que con unos ahorros que teníamos guardados nos compramos uno para poder ver los partidos”, explica Gabriel Montaño.
Los Montaño- Videla no son cualquier familia, son una familia futbolera. En San Juan cuando Gabriel y Vanina todavía eran novios, uno de sus planes favoritos era ir a ver Alianza, club del que ambos son fanáticos y amor que luego le trasladaron a sus hijas Malena y Catalina. De hecho, Gabriel tiene tatuado el “Lechuzo” en una de sus piernas y el escudo de Independiente en la otra.
“Todo te sensibiliza el doble, estamos que lloramos por todo. No es lo mismo verlo en Argentina que desde acá”, cuenta Vanina.
De los partidos de la Selección, la familia no se ha perdido ni uno. Aunque algunos, inclusive, cayeron en plena madrugada ya que la diferencia horaria entre Argentina y España es de cinco horas.“Poníamos la alarma, nos levantábamos y nos hacíamos un café”, cuenta Vanina. Las nenas, tampoco se pierden la fiesta mundialista y acompañan a sus padres en el sentimiento.
Por cábala, los Montaño Videla han decidido que el partido de la final se va a ver en su propia casa, con los lugares ya asignados.
Cuando la familia sanjuanina se dio cuenta de que Argentina avanzaba y también lo hacía España en su grupo, empezaron a pensar en esa posible final que los encontró en el país rival. "En España el mundial no empezó con mucho entusiasmo, se pudo ver recién después de la fase de grupos cuando los españoles empezaron a verse más cerca de la final", asegura Gabriel.
Los sanjuaninos sostienen que no han tenido episodios desagradables con los españoles y que, de hecho, siempre los comentarios han sido "desde el humor y con buena onda".
"Nos dicen cosas como `nos vemos el domingo', pero nada más, no nos han tratado mal", afirma el matrimonio.
Sin embargo, sí hay algo que los Montaño-Videla se dieron cuenta y es que la pasión futbolera argentina es única en el mundo y que, ni siquiera en el país que jugará la final contra nosotros, se ve ese nivel de amor por la Selección. "No viven el fútbol como nosotros. Festejan los goles obvio, pero no tienen la previa, ni el fanatismo que tenemos en Argentina", detallaron.
Para luego del partido, la familia sanjuanina tiene planeado ir a la plaza principal de Murcia o a una pizzería Argentina de su ciudad que es donde "se juntan todos los argentinos".
La picada de los Montaño-Videla ya está comprada, los lugares en el living asignados y, a horas de la final, una cosa tienen clara y es que desde afuera la sensibilidad se incrementa, cada partido se vive distinto lejos de tus seres queridos. "Te dan ganas de llorar por todo", cuentan entre risas y esperan que este domingo ese llanto vuelva a ser de alegría.