Las cotorras argentinas, una especie característica del paisaje sanjuanino, quedaron bajo la lupa de las autoridades provinciales. Tras una creciente cantidad de denuncias de productores que aseguran sufrir pérdidas en sus cultivos, la Secretaría de Ambiente y la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) firmaron un acuerdo para iniciar una investigación que permita conocer el verdadero estado de las poblaciones de estas aves y diseñar estrategias de control que no impliquen su eliminación.
La iniciativa surge a partir de reclamos recibidos principalmente desde zonas productivas de la provincia. Según explicó a Tiempo de San Juan el director de Conservación de la Secretaría de Ambiente, Ezequiel Salomón, las denuncias están vinculadas a los daños que la cotorra argentina, también conocida como cata, estaría provocando en distintos cultivos.
"Nosotros, a raíz de denuncias que venimos recibiendo de diferentes vecinos, sobre todo por productores de algunos departamentos puntuales de la provincia, en relación a los daños que están recibiendo en sus cultivos por parte de una especie silvestre, que es la cata, la cotorra argentina, empezamos a dialogar con los especialistas de la Universidad Nacional de San Juan", señaló.
Como resultado de ese trabajo conjunto, este miércoles se concretará la firma de un acta complementaria entre ambas instituciones para poner en marcha una serie de estudios científicos. El primer foco estará puesto en Zonda, uno de los departamentos donde más reclamos se registraron en los últimos meses. "Por el momento, la mayoría de los estudios se van a hacer en Zonda, que es donde hemos tenido muchas denuncias. Después, la idea es que estos estudios también puedan extenderse a otros departamentos", indicó Salomón.
El relevamiento tendrá dos objetivos principales. Por un lado, medir la percepción que tiene la comunidad sobre la especie y el impacto económico que genera en la producción agrícola. Por otro, obtener información científica actualizada sobre la cantidad de ejemplares existentes y la evolución de sus poblaciones.
"Vamos a poder tener datos científicos sobre el estado actual de las poblaciones, cómo se encuentran, si ha habido un aumento en la densidad. Y junto con las denuncias que estamos teniendo por parte de los productores, eso nos va a permitir trabajar en una estrategia de control poblacional", explicó.
Desde Ambiente aclararon que cualquier medida futura estará basada en evidencia científica y buscará aplicar criterios éticos. De hecho, el primer paso será realizar un monitoreo exhaustivo para conocer con precisión la situación de la especie antes de avanzar en acciones concretas. "Lo primero que vamos a hacer es el relevamiento y monitoreo de las poblaciones. Una vez que tengamos los datos certeros, científicos, vamos a poder encaminar esto a un proyecto que nos permita tomar medidas sobre los avances poblacionales que tienen estas especies", sostuvo el funcionario.
Para abordar la problemática desde distintos enfoques, el Gobierno provincial conformó una mesa interdisciplinaria integrada por la Universidad Nacional de San Juan, el Ministerio de Producción y el Ministerio de Salud Pública. El objetivo será elaborar un plan estratégico integral que contemple tanto la conservación ambiental como las necesidades del sector productivo.
Las posibilidades para trabajar sobre la población de cotorras
Entre las alternativas que ya comenzaron a analizar aparece la extracción de nidos antes de la temporada reproductiva, una medida destinada a reducir el crecimiento poblacional sin afectar directamente a los ejemplares.
"En principio, estamos viendo la posibilidad de trabajar con la extracción de nidos previo a la época en la que la especie pueda empezar a poner huevos. O sea, no matarlos, sino quitar el lugar que la especie tiene disponible para reproducirse y, de alguna manera, atrasar su ciclo reproductivo", detalló Salomón.
Las autoridades remarcaron que se trata de una estrategia a mediano y largo plazo, cuya efectividad deberá evaluarse mediante monitoreos permanentes. Actualmente ya se realizan reuniones técnicas para definir la metodología de muestreo que se utilizará durante la investigación.
La expectativa es que durante todo este año se concentre el trabajo de campo y el análisis científico. Con los resultados en mano, hacia finales de 2026 podría quedar delineado el primer plan provincial de control poblacional de cotorras argentinas, una herramienta que buscará equilibrar la protección de la fauna silvestre con la actividad productiva de San Juan.