Recuperan 468 cajas de negativos con fotos de San Juan desde 1930 a 1950

El Archivo General de la Provincia preserva la colección de imágenes que documentan la vida sanjuanina antes y después del terremoto de 1944.

Jueves, 18 de junio de 2026 a las 12:59

Un valioso fragmento de la memoria visual de San Juan vuelve a salir a la luz. El Archivo General de la Provincia (AGP) comenzó las tareas de preservación de una colección integrada por 468 cajas de negativos fotográficos que retratan distintos aspectos de la vida sanjuanina entre las décadas de 1930 y 1950, un período atravesado por profundos cambios sociales y por el terremoto de 1944 que transformó para siempre la fisonomía provincial.

El material, compuesto por placas de vidrio y negativos en acetato, contiene registros visuales de documentos oficiales y escenas cotidianas de la época. Entre las imágenes se encuentran pasaportes, actas de matrimonio, registros de nacimiento, además de fotografías que reflejan la vida diaria, las costumbres, la moda y el desarrollo urbano de aquellos años.

La colección llegó al AGP el pasado 27 de marzo a través de una donación realizada por la licenciada Amalia Julia Bruno, docente e investigadora vinculada a la Facultad de Ciencias Sociales. Su aporte permitió incorporar al patrimonio documental provincial un conjunto de imágenes considerado de gran valor histórico.

Según destacaron desde el Ministerio de Gobierno, el archivo fotográfico ofrece una oportunidad única para reconstruir la historia de San Juan antes de la devastación provocada por el terremoto de 1944 y seguir el proceso de reconstrucción que se extendió hasta mediados de la década de 1950.

Tras el ingreso de la colección, el personal técnico del AGP inició un minucioso trabajo de conservación preventiva. Las tareas incluyen la correcta manipulación de los negativos, su limpieza, embalaje y almacenamiento en condiciones ambientales especialmente controladas para garantizar su preservación a largo plazo.

Las placas de vidrio requieren cuidados específicos debido a la fragilidad del soporte y a la sensibilidad de las emulsiones fotográficas frente a factores como la humedad y el calor. Por ello, los especialistas utilizan guantes de nitrilo, manipulan las piezas únicamente por los bordes y trabajan sobre superficies protegidas.

Luego de una limpieza superficial con cepillos de cerda suave, cada negativo es envuelto en papel libre de ácido y lignina y almacenado en cajas diseñadas para evitar movimientos que puedan provocar daños. Además, el material se conserva en espacios con temperatura estable, entre 15 y 18 grados, y niveles de humedad relativa controlados entre el 30 y el 40 por ciento.

La recuperación de esta colección representa un aporte significativo para la preservación del patrimonio documental sanjuanino. Más allá de su valor histórico, las imágenes constituyen una fuente de información sobre las transformaciones sociales, urbanas e institucionales que marcaron una etapa decisiva en la construcción de la provincia moderna.