La previa del partido decisivo del Mundial no solo transformó el movimiento de los sanjuaninos, sino también la actividad comercial en el corazón de la Capital. Desde temprano, vendedores ambulantes llegaron al microcentro con la expectativa de aprovechar el entusiasmo que despertó la final entre Argentina y España.
Las inmediaciones de la Plaza 25 de Mayo concentraron la mayor cantidad de puestos, aunque también hubo presencia sobre la Peatonal y otros sectores céntricos. Allí ofrecieron camisetas de la Selección argentina, banderas, gorros, vinchas, cornetas, pelucas y distintos artículos de cotillón con los colores celeste y blanco.
Durante las primeras horas de la jornada, el movimiento fue constante, con familias y grupos de amigos que aprovecharon para comprar algún recuerdo o sumar un accesorio para alentar al equipo dirigido por Lionel Scaloni. A medida que se acercó el inicio del encuentro, previsto para las 16, el flujo de personas disminuyó considerablemente y el microcentro comenzó a quedar prácticamente vacío.
Sin embargo, los vendedores permanecieron en sus puestos con la expectativa de que, una vez terminado el partido, la Plaza 25 de Mayo volviera a llenarse de hinchas en caso de una victoria argentina. La posibilidad de un festejo masivo alimentó las expectativas de quienes apostaron por una de las jornadas de mayor movimiento comercial vinculada a la Selección durante todo el Mundial.