La Universidad Nacional de San Juan, a través de la Facultad de Ciencias Sociales, llevó a cabo un proyecto que vincula el proteccionismo referido a los animales con la academia. Se trata de la iniciativa “Chalequitos de amor”, que busca fortalecer la unión de la institución con la comunidad y concientizar sobre la importancia de cuidar a las mascotas, mediante la confección de abrigos destinados a perros callejeros.
El trabajo arrancó con la idea de los investigadores de salir de los claustros e intervenir en la realidad para generar un cambio en la sociedad. Se trata de un inicio para la Facultad de Ciencias Sociales de empezar a indagar la relación de la sociedad con los animales y su cosmovisión respecto a estos. "Veíamos muchos animales en la calle y cómo algunos compañeros los albergaban en sus casas porque les daba lástima verlos pasar frío", dijo Graciela De Cara, quien encabeza la tarea en el Instituto de Investigaciones Socioeconómicas.
"Planteamos esto desde el concepto de responsabilidad social: una noción que muchas veces las empresas utilizan solo para hacer marketing, sin llegar al verdadero espíritu de lo que significa hacerse cargo del otro", continuó.
De esta manera, los integrantes iniciaron una vinculación con la Fundación Patitas Sin Hogar y ciudadanos interesados en los derechos de los animales que terminó dando como fruto un trabajo de impacto en la realidad. "Es un proyecto esencialmente solidario que busca beneficiar, de forma directa, a quienes refugian, resguardan y cuidan a los animales e, indirectamente, a los propios rescatados", manifestó la profesional.
De Cara opinó que muchas veces los conocimientos de la universidad quedan guardados entre los claustros y no logran darse a conocer al pueblo, lo que produce un alejamiento de la casa de altos estudios con la gente. "Buscamos mostrar qué hace la universidad y qué herramientas tiene para lograrlo. En un plan se puede hacer eso y muchísimo más; lo que pasa es que a veces es más cómodo no hacerlo", declaró.
"Este proyecto sonó medio raro al principio porque surge desde el sentimiento más puro hacia los animales. Es una iniciativa concreta y no significa que por eso vayamos a dejar de investigar sobre el tema", siguió relatando.
Uno de los disparadores para llevar a cabo las acciones fueron las protestas numerosas de personas que se movilizaron a favor de los animales tras varios casos de maltrato que conmocionaron a los sanjuaninos, como el asesinato del perro callejero Topo en un restaurante. Este suceso puso de manifiesto la brutalidad con la que algunos tratan a las mascotas, principalmente a los perros callejeros. El hecho ocurrió en diciembre del 2024 cuando un adulto mató al perro con un cuchillo mientras estaba en un restó y en plena vía pública. Esto provocó protestas en Plaza 25 de Mayo y más adelante el responsable fue condenado por la Justicia a un año de prisión condicional.
Por este motivo, la intención es sensibilizar sobre el trato animal, cuestionar la cosificación de los seres sintientes y fortalecer el compromiso social de la institución frente a críticas externas. "Cada día nos hemos vuelto más crueles por la cosificación de todo. También hay cierta crueldad cuando querés humanizarlos, porque no son humanos. Creo que llegó el momento de que la sociedad empiece a tratar estos temas: ubicar a cada cosa en su lugar, con el respeto y la consideración que merece", finalizó.