A 464 años de la fundación de la ciudad, una investigación del historiador Rubén Darío Guzmán plantea una hipótesis diferente sobre el origen del nombre "San Juan de la Frontera". Además, quién fue Juan Jufré y por qué permaneció apenas unas semanas en estas tierras.
Este sábado 13 de junio se cumplen 464 años de la fundación de la ciudad de San Juan, un hecho que marcó el inicio de la historia institucional de la provincia. Sin embargo, detrás de aquella jornada de 1562 existen detalles y particularidades que aún generan debate entre los historiadores, especialmente en torno a la figura de su fundador, Juan Jufré, y al origen del nombre que recibió la nueva población.
El profesor e historiador Rubén Darío Guzmán explicó a Tiempo de San Juan que Jufré fue mucho más que un conquistador o un militar. Según señaló, respondía al perfil de los empresarios de la época, hombres que obtenían autorizaciones de la Corona para fundar ciudades y que convertían esas expediciones en verdaderos emprendimientos económicos.
Un empresario que fundó la ciudad y se marchó
Jufré había llegado a América siendo muy joven y desarrolló gran parte de su carrera en Chile, donde ocupó cargos de relevancia hasta convertirse en corregidor de Cuyo. De acuerdo con el historiador, la autorización para fundar una ciudad representaba una oportunidad excepcional.
El fundador debía reclutar hombres, organizar la expedición y garantizar la supervivencia del asentamiento. En muchos casos, quienes encabezaban estas empresas obtenían beneficios económicos a partir de la incorporación de nuevos integrantes a las huestes, y Jufré fue uno de ellos.
La cantidad de pobladores era un aspecto fundamental. Durante el siglo XVI numerosos asentamientos desaparecieron por inundaciones, enfermedades, conflictos con pueblos originarios o dificultades para sostenerse económicamente. Por eso, explicó Guzmán, la elección del lugar demandó años de estudios y observaciones previas.
Pese a la trascendencia histórica de su nombre, la estadía de Jufré en San Juan fue breve. Según los registros, permaneció alrededor de un mes o dos meses tras la fundación y luego regresó a Chile.
"Nunca más volvió a San Juan", destacó el historiador. Su misión consistía en establecer la ciudad y dejar un responsable al mando, tarea que quedó en manos de Juan Eugenio de Mallea. Por ese motivo, el fundador jamás conoció muchos de los acontecimientos que marcarían la historia posterior de la provincia, desde las crecidas de los ríos hasta los terremotos que transformaron el territorio.
La teoría sobre el nombre San Juan de la Frontera
Uno de los aspectos que continúa despertando interrogantes es el origen del nombre completo de la ciudad. Tradicionalmente se ha sostenido que "San Juan" fue elegido en homenaje a San Juan Bautista, santo patrono de Jufré. Sin embargo, la denominación "de la Frontera" ha generado distintas interpretaciones a lo largo del tiempo.
Durante décadas, algunos historiadores sostuvieron que la referencia aludía a una frontera con los pueblos originarios. No obstante, Guzmán considera que esa explicación presenta algunas inconsistencias.
"Después seguía Mendoza, que ya había sido fundada, y más adelante La Rioja. No era exactamente una frontera", explicó.
A partir de una investigación personal, el historiador encontró un dato que abrió una nueva posibilidad. Según relató, antes de llegar a Chile, Jufré residió durante un tiempo en una localidad del actual Perú que también se llamaba San Juan de la Frontera, ubicada en la región que hoy corresponde a Ayacucho.
"Es muy probable que le haya gustado esa denominación y que haya decidido replicarla aquí", señaló Guzmán, quien considera que esta hipótesis resulta más consistente que la teoría vinculada a una frontera con los pueblos originarios.
Con el paso de los siglos, aquella ciudad peruana prácticamente desapareció de los registros bajo ese nombre, pero la coincidencia histórica llamó la atención del investigador y abrió una nueva mirada sobre uno de los nombres más emblemáticos de la provincia.
Dónde descansan los restos de Juan Jufré
Poco se conoce sobre los últimos años de la vida del fundador de San Juan. Lo que sí está documentado es que nunca regresó a España y permaneció en Chile hasta su muerte.
Actualmente, sus restos descansan en la Iglesia de Santo Domingo, en Santiago de Chile. Según Guzmán, se trata de un sitio poco visitado y escasamente difundido incluso en ámbitos educativos.
A pesar de los más de cuatro siglos transcurridos desde su fallecimiento, el apellido del fundador continúa presente de manera indirecta. El historiador señaló que los actuales Jofré -una deformación del apellido original- forman parte de la descendencia de aquella familia que dejó su huella en la historia cuyana.