La sentencia dictada por la Justicia Federal en la causa por el hundimiento del ARA San Juan generó un fuerte rechazo entre los familiares de los 44 tripulantes fallecidos. En San Juan, Luisa Rodríguez, madre de Ricardo Gabriel Alfaro, expresó su descontento con el fallo que condenó únicamente al exjefe de la Fuerza de Submarinos, Claudio Javier Villamide, a tres años de prisión en suspenso, mientras el resto de los imputados fue absuelto. La mujer sostuvo que el resultado fue incluso peor de lo que esperaban y volvió a reclamar justicia por la tragedia ocurrida en noviembre de 2017.
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Río Gallegos resolvió condenar a Villamide por incumplimiento de los deberes de funcionario público y estrago culposo agravado por la muerte de los 44 tripulantes del submarino. La pena será de ejecución condicional, por lo que el exoficial no irá a prisión, aunque deberá cumplir reglas de conducta. Al mismo tiempo, fueron absueltos por unanimidad el contralmirante Luis Enrique López Mazzeo y los capitanes Héctor Aníbal Alonso y Hugo Miguel Correa. Los fundamentos del fallo se darán a conocer el próximo 21 de agosto.
En diálogo con Tiempo de San Juan, Rodríguez manifestó que las familias quedaron profundamente decepcionadas con la resolución judicial. Además, lamentó que muchas de ellas ni siquiera pudieran viajar hasta Río Gallegos para presenciar la lectura del veredicto debido a la distancia y los costos.
"No estamos conformes. Todo salió mal. Era imposible para muchas familias asistir porque estamos distribuidas por todo el país. Quedamos muy desconformes con los jueces", afirmó.
La madre del suboficial sanjuanino aseguró que el resultado fue incluso más desfavorable de lo que imaginaban. Explicó que esperaban condenas más severas para los responsables y cuestionó que la única pena impuesta no implique cumplimiento efectivo en prisión.
"Era peor de lo que esperábamos. Pensábamos que les iban a dar cinco años a cada uno, aunque no fueran a prisión, pero fue mucho menos. En este país la justicia es para los más poderosos y nosotros tenemos que mendigar justicia", expresó.
Los tres sanjuaninos que viajaban en el submarino
La tragedia del ARA San Juan golpeó especialmente a San Juan, ya que tres de los 44 tripulantes eran oriundos de la provincia. Se trataba de Ricardo Gabriel Alfaro, Cayetano Vargas y Renzo David Martín Silva, quienes habían elegido la carrera naval siendo muy jóvenes y desarrollaron gran parte de su vida profesional lejos de su tierra natal.
Alfaro tenía 37 años y era Suboficial Segundo. Había nacido y vivido en el barrio Aramburu, en Rivadavia, antes de ingresar a la Armada. Formó su familia en Mar del Plata junto a su esposa Andrea Mereles y sus dos hijos. Desde hacía cuatro años integraba la tripulación del ARA San Juan y era el encargado de la cocina del submarino.
Cayetano Vargas, de 45 años, era oriundo de San Martín. Había cursado sus estudios en el Colegio Luján y durante muchos años vivió en el barrio Las Heras, en Capital. También alcanzó el grado de Suboficial Segundo y construyó su vida en Mar del Plata, donde formó una familia.
El tercer sanjuanino era Renzo David Martín Silva, de 32 años. Teniente de Fragata, había ingresado a la Escuela Naval Militar a los 18 años y era reconocido por sus allegados como un submarinista apasionado y comprometido con su profesión.
Una causa que sigue abierta para las familias
El ARA San Juan desapareció el 15 de noviembre de 2017 mientras navegaba en el Atlántico Sur. Antes de perder contacto con la base naval de Mar del Plata, el comandante había informado un ingreso de agua que provocó un cortocircuito y un principio de incendio en el sistema de baterías, aunque comunicó que la situación estaba controlada. Ese fue el último mensaje enviado desde el submarino.
Tras una búsqueda internacional que se extendió durante un año, el submarino fue hallado a más de 900 metros de profundidad y a unos 500 kilómetros de la costa patagónica. La embarcación presentaba un colapso estructural producto de la implosión.
Con el paso de los años se abrieron distintas investigaciones para determinar responsabilidades administrativas, militares y políticas. Sin embargo, el juicio que culminó esta semana estuvo centrado únicamente en cuatro altos oficiales de la Armada, mientras que otras autoridades militares y políticas quedaron fuera de este proceso.