El Gobierno de San Juan aplicó la cesantía definitiva de un docente que se desempeñaba en las escuelas General Mariano Acha y Carlos Saavedra Lamas del departamento Pocito. La medida se tomó tras comprobarse que el maestro presentó al menos diez certificados médicos falsos para justificar sus inasistencias durante los años 2021 y 2022. A pesar de que el docente intentó que se revisara la sanción mediante un recurso administrativo, los servicios jurídicos del Ejecutivo ratificaron su desplazamiento debido a la gravedad de la falta.
El caso, según publica 0264 Noticias, comenzó a salir a la luz en agosto de 2022, cuando las directoras de los establecimientos educativos notaron irregularidades en una carta médica presentada por el maestro. A partir de allí se inició una investigación que involucró a la Dirección de Control y Reconocimientos Médicos, organismo que informó que el docente no tenía licencias otorgadas ni validadas desde el año 2021. La auditoría reveló que los certificados, que el docente identificado como P.N.enviaba habitualmente a través de WhatsApp, presentaban contenidos y formatos que no eran legítimos y utilizaban identificaciones de cartillas que no correspondían a trámites reales.
Además de las falsificaciones, se detectó que el docente había intentado solicitar tres licencias por la vía web en 2021 que fueron rechazadas, y no existían registros de internaciones o pedidos de juntas médicas que respaldaran sus ausencias. Por este motivo, la instrucción sumarial consideró que el hombre incurrió en un incumplimiento reiterado de sus funciones y en una conducta que dañó la calidad ética exigida para su cargo, calificando el hecho como una falta grave.
La decisión inicial de cesantía fue firmada por la ministra de Educación, Silvia Fuentes, el 27 de junio de 2025. En septiembre de ese mismo año, el docente presentó un descargo argumentando que la sanción era excesiva y arbitraria, sosteniendo que los problemas en los certificados eran errores que se podrían haber corregido pidiendo documentación más legible o realizando una consulta con el médico emisor. Incluso ofreció devolver las horas de clase perdidas por los días en que no se le otorgó la licencia.
Sin embargo, los organismos legales de la provincia rechazaron sus argumentos, aclarando que no es responsabilidad de las autoridades corregir deficiencias en la documentación, sino obligación del empleado presentar papeles válidos para obtener licencias. El fallo final resaltó que la conducta se repitió de manera constante en el tiempo, lo que agravó la responsabilidad del docente. Con la vía administrativa agotada, el maestro cesanteado cuenta ahora con la posibilidad de acudir a la Justicia para intentar revertir su situación laboral.