De los muebles a las cloacas: qué falta para usar 236 nuevas celdas en el Penal de Chimbas

Mientras se espera el equipamiento final, te mostramos cómo luce hoy el edificio diseñado para la clasificación y reinserción de internos.

Sabado, 18 de julio de 2026 a las 12:15

El Servicio Penitenciario de San Juan busca transformar su infraestructura para resolver un problema histórico de falta de espacio. El foco está puesto en el predio de la calle Benavídez, donde se levanta el flamante Sector 5. Si bien la estructura principal ya fue inaugurada formalmente, hay procesos técnicos y administrativos que deben completarse antes de que los pabellones reciban a los presos. Esto no es un dato menor porque en el Penal de Chimbas hay una necesidad urgente de espacio.

Actualmente, el Sector 5 cuenta con su obra civil terminada, pero el director del Servicio Penitenciario, Carlos Suárez, explicó que todavía resta la etapa de equipamiento mobiliario completo y la finalización de un tramo específico de los servicios de cloacas y otros suministros básicos. Además, uno de los puntos fundamentales para que este edificio funcione de manera independiente es la construcción de su propia zona de requisa. Esta obra, que presenta un avance de entre el 30% y el 40%, es necesaria para que el sector tenga autonomía y no dependa del esquema de control del Sector 1. Según los cálculos oficiales, se espera que este puesto de control tecnológico esté finalizado para diciembre de este año.

El nuevo edificio muestra un diseño super moderno e incluye 236 celdas individuales distribuidas en cuatro pabellones, equipadas con tecnología de avanzada como cámaras con inteligencia artificial para reconocimiento de rostros.

Aunque la infraestructura avanza, Suárez proyectó que el alojamiento efectivo de los internos en este sector podría concretarse recién para el año 2027, dependiendo también de las partidas presupuestarias que habilite el Ministerio de Hacienda para completar los pagos necesarios.

Más allá del Sector 5, existen otros planes en marcha para ampliar la capacidad del penal. En el corto plazo, se espera también utilizar un novedoso sistema modular destinado a internos con condenas cortas de hasta seis meses, con capacidad para 96 personas.

Además, está en revisión administrativa la licitación para un futuro Sector 6, que tendría características tecnológicas similares al que se está terminando de equipar actualmente. Estas obras representan una inversión estratégica para mejorar no solo la seguridad, sino también las condiciones de salud y educación de los internos.

Hacinamiento crónico y presos federales con deuda

La realidad que motiva estas obras es una superpoblación que presiona diariamente sobre la gestión penitenciaria. Según los datos oficiales, el Penal de Chimbas aloja unos 1.848 internos, cuando su capacidad ideal es de apenas 900 plazas. Este excedente de población dificulta las tareas de reinserción y clasificación. Por eso, la inauguración del Sector 5 es vista como un paso trascendental para descomprimir las zonas que hoy están superpobladas.

A este complejo panorama se suma la situación de los internos bajo órbita federal. La provincia de San Juan mantiene un reclamo vigente ante el Gobierno Nacional por una deuda relacionada con el mantenimiento de estos presos. Existe un compromiso de la Nación para regularizar estos pagos, lo cual resulta vital para el sostenimiento del sistema, dado que los recursos provinciales deben cubrir el alojamiento de personas que dependen de la justicia federal en un contexto de recursos escasos.

Un recorrido visual por el Sector 5