El juez Rago Gallo procesó al conocido penalista y le dictó la prisión preventiva, al igual que a los otros dos cómplices, por delitos vinculados a la trata de personas. Sin embargo, el lavado de activos es una fuerte sospecha en la instrucción dados los importantes volúmenes de dinero que manejaban y no declaraban, lo mismo que su supuesto rol como proxeneta.