En un escenario económico marcado por la tensión financiera, el ministro de Economía, Luis Caputo, ha generado una fuerte controversia tras defender la reciente autorización para contraer deuda por hasta 5.000 millones de dólares,. A través de declaraciones que oscilan entre la justificación técnica y el cruce mediático, el funcionario calificó la medida no como una nueva carga, sino como un "ahorro enorme" para las arcas públicas.
El cruce en redes y la semántica de la deuda
La polémica se encendió tras la publicación del Decreto 478/2026 en el Boletín Oficial, que habilita al Palacio de Hacienda a realizar operaciones de crédito público. Ante las críticas de usuarios en la red social X, quienes acusaron al Gobierno de volver a endeudar al país, Caputo respondió de manera tajante: “No es nueva deuda, sino refinanciamiento”,.
Según el ministro, esta operación se pactaría a una tasa del 6%, lo cual representaría una mejora sustancial frente a las condiciones heredadas. Caputo aprovechó la oportunidad para contrastar la gestión actual con la del gobierno kirchnerista, a quienes acusó de haber endeudado a la Argentina por US$177.000 millones con tasas que, según sus palabras, alcanzaron el 45% en dólares hasta el 2030.
El regreso a la "Ley Yanqui"
Uno de los puntos más llamativos y sensibles de la medida es la cesión de jurisdicción a favor de los tribunales federales y estatales de Nueva York,. El decreto autoriza explícitamente la inclusión de cláusulas que permiten que eventuales reclamos legales se diriman en la sede judicial estadounidense, lo que implica que Argentina renuncia a oponer la defensa de inmunidad de jurisdicción ante posibles litigios vinculados a estos contratos.
Aunque el Gobierno sostiene que se han establecido límites para resguardar el patrimonio nacional, la vuelta a la denominada "ley yanqui" ha despertado suspicacias sobre la soberanía jurídica en materia de deuda externa.
Justificación oficial: Menos costos y superávit
Desde el Palacio de Hacienda se argumenta que el objetivo central es reducir el costo de financiamiento del Tesoro Nacional. Para lograr esta tasa del 6%, la estrategia incluye el uso de préstamos con entidades financieras internacionales que contarían con garantías parciales de organismos multilaterales de crédito.
En su defensa, Caputo también destacó que la administración libertaria ya ha cancelado deuda por US$20.000 millones, gracias a haber cerrado el déficit consolidado de 15 puntos del PIB que recibió de la gestión anterior. Sin embargo, el anuncio de una nueva toma de deuda —aunque se presente como refinanciación— bajo jurisdicción extranjera, reabre un debate histórico en la política argentina sobre la sostenibilidad y las condiciones del endeudamiento externo.