Tras años de reclamos, el Plan de Ordenamiento Territorial para Calingasta fue presentado oficialmente, pero el acto estuvo atravesado por la polémica. La herramienta, desarrollada por la Dirección de Planeamiento del Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía, busca ordenar el crecimiento de uno de los departamentos con mayor proyección minera de la provincia, aunque su desembarco en la escena pública generó fuertes cuestionamientos políticos.
El encuentro contó con la presencia del director de Planeamiento de la provincia, Federico Manini; el intendente Sebastián Carbajal; y tres de los cinco concejales del departamento: Sebastián Ramos, Nora Olivares y Heber Tapia. También participaron vecinos, referentes de distintos sectores productivos y empresarios.
La elaboración del plan llegó luego de varios intentos frustrados para que el Concejo Deliberante aprobara un ordenamiento territorial propio. La necesidad de contar con una planificación volvió a tomar fuerza en los últimos años a partir del crecimiento de la actividad minera y el desembarco de empresas proveedoras de servicios, además de situaciones que generaron malestar entre los vecinos, como el paso de camiones por la zona urbana vinculados al traslado de mineral desde Hualilán hacia Casposo.
Desde hace tiempo, tanto la ciudadanía como entidades como la Cámara de Servicios Mineros de Calingasta (CASEMICA) vienen planteando la necesidad de establecer reglas claras sobre el uso del suelo, el crecimiento urbano y la localización de actividades económicas para acompañar el desarrollo del departamento.
Con ese objetivo, la Provincia llevó adelante un estudio integral que divide a Calingasta en cuatro microrregiones, identifica las problemáticas específicas de cada zona y propone lineamientos para orientar el desarrollo sostenible del departamento.
En la microrregión Norte, integrada por Villa Nueva, Puchuzum y Villa Corral, el diagnóstico señala una fuerte identidad rural y un importante patrimonio ambiental. Allí viven 402 habitantes y uno de los principales problemas detectados es la migración de jóvenes por la falta de oportunidades educativas y laborales. El estudio también pone el foco en la conservación de los humedales del río Castaño y en el monitoreo de metales pesados presentes en sectores afectados por antiguas explotaciones mineras. Como parte de la planificación se proponen lotes mínimos de 500 metros cuadrados para Villa Nueva, 2.000 para Puchuzum y 1.000 para Villa Corral.
La microrregión Centro-Este comprende La Isla, Alcaparrosa, Colón e Hilario, donde residen 375 habitantes distribuidos sobre la Ruta Nacional 149. Allí se detectaron problemas de acceso al agua potable, ausencia de espacios públicos y una marcada desigualdad de género en el mercado laboral. El informe también plantea potenciar el valor turístico de las Ruinas de Hilario y del Cerro Alcázar para que la actividad genere un mayor impacto económico en esas localidades.
Por su parte, la microrregión Centro-Oeste, integrada por Villa Calingasta y Tamberías, concentra el 40,5% de la población departamental, con alrededor de 3.700 habitantes. El documento advierte sobre viviendas con deficiencias constructivas, problemas de regularización dominial y expansión urbana en zonas con riesgo de aluviones, como ocurre en sectores del barrio Alto Verde. Entre las propuestas figura densificar las áreas urbanas ya consolidadas, ocupar terrenos baldíos con servicios y fijar lotes mínimos de 600 metros cuadrados para las zonas residenciales.
El estudio también identifica cinco grandes unidades ambientales de planificación para todo el departamento y advierte sobre desafíos comunes, como la presencia de fallas geológicas activas, el riesgo de aluviones, la escasa conectividad telefónica y de internet fuera de los principales centros urbanos y la necesidad de proteger las vegas de altura, consideradas reservas estratégicas de agua para el sistema hidrológico de Calingasta.
Sin embargo, la presentación del trabajo terminó dominada por la discusión política.
Durante el encuentro, el exsecretario de Hacienda de la gestión de Jorge Castañeda y actual referente del peronismo calingastino con aspiraciones para las elecciones de 2027, Adolfo Medalla, cuestionó distintos aspectos del proyecto y pidió suspender la reunión al considerar que el plan todavía carecía de definiciones suficientes.
El momento de mayor tensión se produjo cuando una empresaria del sector turístico tomó la palabra y advirtió que estaba siendo filmada por Medalla durante su intervención. "No me filmés", le reclamó, según relataron asistentes al encuentro.
El intercambio fue subiendo de tono hasta que, de acuerdo con quienes participaron de la reunión, algunos de los videos registrados durante ese momento habrían sido eliminados.
Pese al cruce inicial por los videos, el Concejo Deliberante habría asumido la responsabilidad de tratar el proyecto que ya tiene muchos intentos fallidos en el cuerpo deliberativo.