El Gobierno nacional atraviesa horas de extrema tensión interna mientras se aceleran las versiones sobre una inminente salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete. Lo que antes eran rumores descartados por el entorno presidencial, hoy se ha convertido en un escenario que funcionarios y asesores ven como un desenlace inevitable.
El factor judicial y el "límite" de Milei
El clima se enrareció tras las declaraciones del presidente Javier Milei desde España, quien afirmó que, si bien cree en la inocencia de su funcionario, lo echaría “de una patada” si la Justicia llega a procesarlo. Este cambio de discurso no pasó desapercibido en los despachos de la Casa Rosada, interpretándose como la primera vez que el mandatario abre la puerta a un recambio.
La situación judicial de Adorni es compleja: se espera que el fiscal general Gerardo Pollicita lo llame a indagatoria próximamente en una causa por supuesto enriquecimiento ilícito. A esto se sumaron recientemente revelaciones sobre compras personales de tecnología —un monitor gamer y proyectores— realizadas con tarjetas de crédito de subordinados, además de investigaciones sobre el equipamiento de una propiedad privada.
Un consenso interno: "Está liquidado"
Dentro de las filas libertarias, el diagnóstico parece ser unánime. Tanto el sector alineado con Santiago Caputo como el de Karina Milei coinciden en que el costo político de mantener a Adorni es "altísimo". Fuentes internas aseguran que la situación es "grave" y que el funcionario tiene "los días contados".
Incluso sectores de la oposición aliada y del propio PRO han manifestado su hartazgo. La senadora Florencia López calificó su permanencia como "insostenible", señalando que su situación golpea directamente el discurso ético de Milei. Asimismo, la reciente renuncia de Esteban Bullrich al PRO incluyó críticas directas a la "protección" brindada al jefe de Gabinete.
La danza de nombres y la reunión en Olivos
A pesar del debilitamiento, la llave del recambio sigue en manos exclusivas del Presidente. Se espera que este sábado, tras su regreso de Madrid, Milei mantenga un encuentro clave con Adorni en la Quinta de Olivos para definir su futuro. Algunas versiones indican que Adorni ya habría presentado su renuncia en dos oportunidades, sin que fuera aceptada hasta el momento.
En caso de concretarse la salida, el nombre de Diego Santilli (actual ministro del Interior) cobra fuerza como el reemplazante ideal. Santilli cuenta con el aval de Karina Milei y los Menem, y es valorado por su capacidad de diálogo con los gobernadores y su conocimiento de gestión. Otros nombres en danza, aunque con menores probabilidades por su rol actual o falta de apoyo interno, incluyen a Pablo Quirno, Sandra Pettovello y Horacio Marín.
Por ahora, en el entorno de Adorni niegan la salida, aunque admiten un fuerte desgaste. Sin embargo, la reciente poda de sus funciones —como su rol de vocero— y el nombramiento de nuevos colaboradores sugieren que el Gobierno ya se prepara para un escenario sin él en la primera línea.