La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete no logró apaciguar las críticas de la oposición. Por el contrario, distintos referentes comenzaron a exigir que también renuncie al directorio de YPF, donde representa al Estado nacional, al considerar que ya no tiene fundamentos para continuar en ese puesto.
El planteo surgió después de que Adorni presentara su dimisión en el marco de la causa judicial que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito. Para los sectores opositores, dejar el Gobierno debería implicar también abandonar el lugar que ocupa en la petrolera de mayoría estatal.
Uno de los principales cuestionamientos gira en torno a la remuneración que recibe por integrar el directorio de YPF. De acuerdo con la información que trascendió, el cargo le reportaría ingresos cercanos a los 15.000 dólares mensuales, una cifra que volvió a instalarse en el debate público tras su alejamiento de la Casa Rosada.
Entre las voces más críticas se expresó el diputado nacional Esteban Paulón, quien sostuvo que la renuncia de Adorni fue consecuencia de la presión política, parlamentaria y judicial acumulada en las últimas semanas.
Según el legislador, el Gobierno buscó minimizar el impacto del caso. "Intentaron disfrazar un escándalo", afirmó al referirse a la salida del exfuncionario.
Paulón también apuntó contra la posibilidad de que Adorni permanezca en el directorio de YPF mientras continúa siendo investigado. "Que un funcionario investigado por presunto enriquecimiento ilícito, dádivas y negociaciones incompatibles con la función pública siga ocupando una silla en YPF y ganando millones de pesos por mes es un insulto para la ciudadanía argentina", sostuvo.
Además, pidió que el Ejecutivo revise esa designación y advirtió que mantenerlo en el cargo enviaría una señal equivocada. "Sería otro mensaje de este Gobierno de que reproduce lo peor de la casta, protegiendo a los propios en lugar de exigirles las mismas responsabilidades que al resto", concluyó.