El diputado provincial Facundo Tignanelli, referente de La Cámpora y amigo de Máximo Kirchner, comparó implícitamente al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, con el histórico gremialista de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Augusto Vandor, que fue asesinado de cinco tiros en su despacho de la sede central de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en Buenos Aires el 30 de junio de 1969.
“Mis abuelos militaron la Resistencia Peronista creyendo y trabajando para que (Juan Domingo) Perón vuelva. No para ver cómo encontraban una alternativa con Vandor”, declaró el legislador bonaerense, en Futurock, en medio de un fuerte tensión en la interna justicialista.
El paralelismo surgió porque, en los años 60, Vandor lideró una corriente que proponía un “peronismo sin Perón” y, con ese mensaje, acusó a Kicillof de desprenderse del kirchnerismo con su alternativa política, Movimiento Derecho al Futuro (MDF), y situarse lejos de la ex presidenta Cristina Kirchner.
Desde el entorno del mandatario provincial, calificaron estas comparaciones como chicanas que “no buscan construir, sino marcar una división tajante”, en un momento donde la prioridad absoluta debe ser la gestión.
La relación entre Máximo Kirchner y el gobernador bonaerense está fracturada hace meses y, en estos momentos, atraviesa una lejanía marcada por constantes ataques públicos desde sus respectivos entornos, mayormente de intendentes y legisladores camporistas.
De hecho, La Cámpora milita por una nueva candidatura de Cristina Kirchner e incluso, Máximo criticó la estrategia electoral de Kicillof, durante las votaciones en 2025, e ironizó sobre aquellos que “hablan de la unidad” dentro del peronismo, pero no se solidarizan con su madre ni demuestran “lealtad” ante ella.
Simultáneamente, ministros, intendentes y diputados, que apoyan al gobernador, prefiere evitar el choque público con la fracción camporista e, incluso, dejaron en claro la oportunidad de dirimir el liderazgo en elecciones internas.
Las diferencias que trajeron este escenario se profundizaron luego de que Kicillof impulsara medidas como el desdoblamiento de las elecciones provinciales y la suspensión de las PASO, lo que fue considerado como una estrategia para fortalecer su propio espacio.