La gestión de los residuos sólidos urbanos en San Juan enfrenta un contraste marcado entre el volumen de desechos producidos y la capacidad real de recuperación. Actualmente, en la principal planta de tratamiento ubicada en Rivadavia, la provincia recibe unas 600 toneladas diarias de basura, pero de ese total solo se logra recuperar entre el 2% y el 3% de los materiales. Esta cifra, considerada baja para el volumen procesado, encuentra su principal explicación en la deficiente clasificación que se realiza en el punto de origen: los hogares sanjuaninos.
Santiago Ceballos, subsecretario de Residuos Sólidos Urbanos, identifica que el mayor desafío reside en que los municipios y los vecinos logren una clasificación efectiva en sus casas para aumentar estos valores de recuperación. El problema central aparece cuando los residuos llegan a la planta de tratamiento mezclados, lo que complica enormemente la tarea de separación industrial. Según el funcionario, se han registrado casos donde la carga que llega como material reciclado tiene en realidad un 50% de materia orgánica, lo cual arruina el proceso de reciclaje.
Para Ceballos, este fenómeno está directamente relacionado con fallas en la comunicación y la logística. El funcionario sostiene que falta muchísima clasificación desde los municipios y los vecinos para aumentar el valor de lo recuperado. Además, advierte que si el municipio no cumple con un servicio de recolección diario y constante, el hábito del vecino de separar su basura se desgasta rápidamente. Cuando el camión no pasa con la frecuencia prometida, el material clasificado se termina mezclando con el residuo orgánico del día anterior en los contenedores, rompiendo el circuito de confianza del sistema.
Como alternativa para captar material seco de mejor calidad, la provincia gestiona Puntos Limpios estratégicos. En Capital, funciona un centro en la calle 25 de Mayo que ha permitido recibir residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, conocidos como RAE. Este espacio, junto con el ubicado en el parque de Rivadavia, busca que la población entregue voluntariamente plásticos y tecnología en contenedores cuidados, evitando que estos materiales se contaminen con desechos húmedos en las bolsas domiciliarias.
Por otro lado, se despliegan estrategias para captar la atención de la gente. Por ejemplo, el "día del reciclado" que busca que los municipios sanjuaninos designen una jornada específica para recolectar exclusivamente materiales secos sin alterar su logística habitual. Según Ceballos, el éxito de este plan depende de que cada departamento logre "fortalecer su día de reciclado y hacerlo como una identidad propia para que ese día de reciclado aumente el volumen" de material clasificado que llega a la planta de tratamiento. El funcionario explica que, para la comuna, el costo operativo no debería incrementarse significativamente, ya que "el municipio no cambia nada, solo lo que cambia es la característica" de los residuos que el vecino saca a la calle, permitiendo que un mismo camión transporte una carga limpia y fácil de procesar.
En cuanto a las metas de gestión, San Juan se propone aumentar los niveles de recuperación que hoy se ven limitados por la falta de clasificación en los hogares.Ante este escenario, la meta fijada para el futuro inmediato es lograr una mayor cobertura territorial del programa de separación en origen, El subsecretario afirma que "queremos como objetivo poder sumar a la mayoría de los municipios" para 2027, para que el hábito del reciclaje se extienda más allá de los tres departamentos que hoy lideran la iniciativa.
Para las industrias de la basura se ofrecen terrenos
Mientras se intenta fortalecer la base de la pirámide en los hogares, el eslabón industrial del sistema sigue expandiéndose. El Parque Industrial Tecnológico Ambiental Regional (PITAR) funciona como el destino final donde el material recuperado se transforma en nuevos productos, integrando a empresas que trabajan con cartón, aceites, neumáticos y baterías. El objetivo es que los procesos productivos dentro del parque tengan como eje central la economía circular, transformando lo que antes era un residuo en una materia prima con valor de mercado.
Para profundizar este modelo, el gobierno provincial acaba de formalizar el llamado a la séptima convocatoria pública para la presentación de proyectos destinados a radicarse en este parque. Esta nueva etapa administrativa permite que empresas interesadas, tanto de nivel provincial como nacional, presenten sus propuestas de inversión desde el 1 de julio de 2026 hasta el 26 de noviembre de 2027. El propósito es seguir sumando industrias que ayuden a cuidar el ecosistema y generen puestos de trabajo locales, aprovechando los lotes y servicios que el Estado pone a disposición para este fin con varios beneficios para atraer a las empresas.