El escenario político en el Senado se tensa ante la proximidad del informe de gestión que el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, deberá brindar el próximo 2 de julio. El jefe del bloque del PRO en la Cámara alta, Martín Goerling Lara, fue contundente al manifestar que el partido reclama formalmente la remoción del funcionario del gabinete nacional, asegurando que su situación actual es insostenible.
Según Goerling Lara, la permanencia de Adorni en el cargo "no da para más" y está provocando un "daño infinito" tanto al Gobierno como a la figura del Presidente. El senador fundamentó este pedido señalando que el funcionario le ha mentido al Congreso y a la sociedad, especialmente tras su paso por la Cámara de Diputados y las dudas generadas por su declaración jurada. Para el legislador macrista, esta crisis está "rompiendo un vínculo con la sociedad" y paralizando la gestión administrativa del país.
Moción de censura y remoción en el horizonte
El jefe de la bancada amarilla explicó que existen dos herramientas sobre la mesa: la moción de censura, que funciona como un fuerte mensaje político, y la remoción, que tiene un efecto jurídico vinculante que obligaría al Presidente a desplazar al ministro. En este sentido, Goerling Lara fue tajante: "Si llega esa instancia, el PRO va a acompañar el pedido de censura o remoción", incluso si la iniciativa proviene de sectores de la oposición dura, como el kirchnerismo.
Para avanzar con la remoción en el Senado se requiere una mayoría absoluta de 37 votos, un número que el oficialismo teme alcanzar, motivo por el cual —según el senador— se estarían evitando las sesiones ordinarias. "Si no hay sesión es por el tema Adorni. Le está perjudicando la gobernabilidad y la gestión día a día", lamentó el legislador.
Una relación en "segunda etapa"
Las declaraciones de Goerling Lara también marcaron un cambio en la dinámica de colaboración entre el PRO y La Libertad Avanza. Si bien recordó que el partido de Mauricio Macri fue vital para la sanción de la Ley Bases, aclaró que ahora comienza una "segunda etapa" donde el oficialismo debe demostrar cómo quiere gobernar.
"Nos vamos a oponer cuando las cosas están mal, cuando se está desviando el rumbo, cuando se debilitan las instituciones", advirtió el senador, diferenciando esta postura de una oposición sistemática. Asimismo, señaló que el escándalo en torno al Jefe de Gabinete está dilapidando uno de los activos más importantes del Gobierno: la lucha contra la casta, la cual se estaría perdiendo ante las sospechas de corrupción que rodean al funcionario.
Finalmente, el legislador señaló que el Presidente tiene en sus manos la posibilidad de resolver el conflicto de manera inmediata para evitar que el "ruido" político siga afectando a la economía y a la agenda legislativa, la cual se encuentra actualmente estancada debido a esta controversia.