La Provincia conformó una mesa interministerial para avanzar en el proyecto de un relleno de seguridad destinado a la disposición final de residuos industriales. El objetivo es contar con una infraestructura propia de cara al crecimiento de la actividad minera y dejar de depender de otras provincias para el tratamiento de parte de estos desechos.
El Gobierno de San Juan comenzó a trabajar en un proyecto considerado estratégico para los próximos años: la construcción de un relleno sanitario de seguridad para residuos industriales. La iniciativa busca dar respuesta a la demanda que generará el crecimiento de la actividad económica, especialmente con la puesta en marcha de grandes proyectos mineros como Vicuña.
Para avanzar en esa planificación, la Provincia conformó una mesa interministerial integrada por el Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía, el Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación y la Secretaría de Ambiente. El primer objetivo es conseguir que el Consejo Federal de Inversiones (CFI) financie la elaboración del proyecto ejecutivo, paso previo a definir la obra y su ejecución.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer la gestión de residuos industriales en San Juan. La provincia no solo se prepara para el incremento de la actividad minera, sino también para atender la generación de residuos provenientes de otras industrias, ya que los desechos peligrosos no son exclusivos de la minería. También se originan en actividades productivas, el transporte y el mantenimiento de maquinaria, entre otras, por ejemplo a través de lubricantes y otros materiales contaminantes.
Actualmente, San Juan desarrolla el Programa Integral de Gestión y Remediación Ambiental de Residuos Peligrosos (PIGRARPE), mediante el cual se está trasladando a Neuquén el pasivo ambiental acumulado durante años.
Las empresas ECO San Juan, TECMA y Río Cordillerana, radicadas en el Parque Industrial de Chimbas, junto con CAMP, en el Centro Ambiental Pitar, reciben y procesan estos residuos. A través de hornos especiales reducen el volumen del material hasta convertirlo en cenizas tóxicas, identificadas como corriente I-18. Si bien ese proceso disminuye considerablemente el volumen, la reducción es cercana a veinte veces, las cenizas deben recibir una disposición final en rellenos de seguridad especialmente habilitados.
Como San Juan no cuenta con esa infraestructura, las cenizas son trasladadas al relleno de seguridad Ecopolo, en la provincia de Neuquén. Los viajes se realizan una vez que se reúne un volumen suficiente para completar un camión, ya que la generación de este tipo de residuos demanda varios meses de acumulación. El operativo de remediación comenzó en marzo del 2025
El programa también contempla el tratamiento de tierras contaminadas con hidrocarburos y otros residuos industriales. Una vez descontaminadas, esas tierras pueden ser dispuestas como escombro convencional en sitios habilitados, lo que también representa un importante volumen de material a gestionar.