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Alberto Fernández dijo que la sociedad lo "canceló" y llamó a Milei "pobre imbécil"

El expresidente negó las acusaciones en su contra, cuestionó al Gobierno y pidió un recambio en el peronismo. También descartó competir en las elecciones de 2027.

 

Lunes, 27 de julio de 2026 a las 15:19

Alberto Fernández dice que se sintió "cancelado" cuando dejó la Casa Rosada. Que durante un año y medio no tuvo fuerzas para contar su versión. Que las denuncias en su contra construyeron un personaje que no reconoce. Y que, aunque volvió a hablar, ya no imagina para sí un lugar en una boleta electoral.

El expresidente trazó ese balance en una extensa entrevista con el diario uruguayo El País, en la que alternó la defensa cerrada de su gobierno con duras críticas a Javier Milei, la Justicia federal, los medios de comunicación y el kirchnerismo. A Milei lo calificó de "pobre imbécil"; sobre su propio futuro, en cambio, fue terminante: "Nuestra época ha pasado".

"Me sentí cancelado"

La entrevista comenzó con una pregunta amplia sobre los más de dos años transcurridos desde que Fernández dejó la Presidencia, el 10 de diciembre de 2023. Su respuesta unió el balance político con el personal.

"Han pasado demasiadas cosas en la Argentina y me han pasado demasiadas cosas a mí", dijo. Luego describió ese período como una etapa marcada por la "persecución judicial" y por denuncias que consideró "injustas, ingratas y falsas".

El periodista avanzó entonces sobre el aislamiento que atravesó tras salir del Gobierno.



-¿Se sintió "cancelado" por la sociedad argentina tras dejar la Presidencia?



-Me sentí cancelado en la sociedad argentina cuando dejé el gobierno.

Fernández vinculó ese proceso con el espacio que los medios le dieron a Milei antes de su llegada a la Casa Rosada y con la denuncia por violencia de género presentada por su expareja Fabiola Yañez.

Según sostuvo, después de esa acusación "construyeron un Alberto Fernández que no tuvo nada que ver con el Alberto Fernández que en realidad fue presidente".

"Inventaron una vida lujuriosa y lujosa que nunca tuve en Olivos", afirmó. También aseguró que no realizó reformas en la residencia presidencial ni obtuvo beneficios personales por ocupar el poder.

El exmandatario volvió a calificar la denuncia de Yañez como "falsa" y aseguró que alguien se aprovechó de su situación. "Ahora creo que poco a poco va quedando claro cómo fue la realidad", agregó.

Fernández contó que necesitó un año y medio para volver a exponer públicamente su versión. "Era muy difícil estar hablando y sentir que el que está del otro lado pueda creer que soy una persona que le pega a las mujeres", explicó.

El ataque a Milei

En la misma respuesta, aunque ya sobre otro eje, el expresidente cuestionó el papel de los medios en el ascenso de Milei. Los acusó de haberle dado un "espacio abrumador", de presentar como cierta su advertencia sobre una inflación del 17.000% y de intentar convertirlo en un estadista.

"Es un pobre imbécil que dice cosas que yo creo que tiene un problema psiquiátrico, quiero serte sincero", lanzó.

La frase no quedó allí. Fernández añadió: "A veces, cuando uso palabras tan altisonantes, me freno porque digo: 'Bueno, capaz que está enfermo y debo tratarlo con más cuidado'".

El expresidente reconoció que la inflación se desaceleró durante el Gobierno de Milei, aunque sostuvo que ese resultado tuvo un costo productivo y social "incalculable".

Durante la entrevista, afirmó que en dos años cerraron más de 28.000 empresas y "más de 300.000 familias" quedaron en la calle. "Es bastante simple lograr esos objetivos si estos son los costos que estás dispuesto a pagar", planteó.

Cuando le preguntaron qué podía destacar de los gobiernos de Milei y Mauricio Macri, respondió con una sola palabra: "La impunidad". 

-¿Cuál es el peor gobierno de los dos?



-Lo que pasa es que los dos tienen un común denominador que se llama Caputo.

Fernández sostuvo que el ministro de Economía provocó "el mismo daño" durante las presidencias de Macri y Milei. "Es muy difícil, debe ser eligiendo entre lo malo y lo peor", remató.

Las causas y su defensa

El expresidente también rechazó las acusaciones judiciales en su contra y afirmó que no teme una eventual condena porque conoce sus propios actos.

-¿Teme terminar condenado, aunque se considere inocente?



-Yo soy inocente, no me considero inocente: sé lo que hice.

"Yo no me llevé del Estado ni una lapicera, nada, nada. No es un mérito, es lo que debe ser simplemente", completó.

Fernández atribuyó las investigaciones a una Justicia federal "colonizada por los sectores conservadores" y sostuvo que los dirigentes peronistas reciben un trato distinto al de referentes de otras fuerzas.

Como ejemplo, mencionó investigaciones que involucraron a Macri, el caso de la criptomoneda $LIBRA y los cuestionamientos contra Caputo por mantener parte de su patrimonio fuera del país.

El exmandatario encuadró su situación dentro del lawfare, al que definió como el uso de la Justicia como herramienta de guerra política. En ese recorrido mencionó a Juan Domingo Perón, Isabel Perón, Cristina Kirchner, Luiz Inácio Lula da Silva y dirigentes españoles.

"Nuestra época ha pasado"

Fernández descartó competir en las elecciones de 2027 y sostuvo que los dirigentes con más de dos décadas de exposición nacional deben cederles espacio a otras generaciones.

-¿En qué rol se ve el año que viene?



-No, yo creo que nuestra época ha pasado.

El expresidente afirmó que la política tiene "un momento biológico" y rechazó la posibilidad de apoyar a un candidato para obtener a cambio un lugar en el Senado.

Para explicar su posición, recordó a José "Pepe" Mujica. Según señaló, el expresidente uruguayo entendía la política como un servicio limitado en el tiempo y no como un lugar del cual vivir.

"Hay que ser sano e inteligente y saber cuándo ha llegado el momento de dar un paso al costado", sostuvo.

La respuesta abrió una pregunta inmediata sobre Cristina Kirchner y los dirigentes de su generación.

-¿Eso también aplica para el kirchnerismo?



-Que cada uno se ponga el sombrero si le corresponde.

Fernández consideró que el peronismo sigue siendo la principal alternativa frente a Milei, pero advirtió que necesita revisar su discurso y renovar su conducción.

"Hoy el peronismo habla en una frecuencia distinta a la sociedad", diagnosticó. Entre los dirigentes con proyección mencionó a Axel Kicillof, Sergio Massa y Ricardo Quintela.

También afirmó que el sector que responde a Cristina Kirchner es el que "más se resiste" al recambio dirigencial. Sin embargo, evitó profundizar las disputas que atravesaron su gobierno.

"Hoy el problema no se llama ni Alberto Fernández ni Cristina Kirchner: se llama Javier Milei y la banda de delincuentes que lo acompañan en el gobierno", declaró.

Cuando le preguntaron qué les diría hoy a Cristina y Máximo Kirchner, respondió: "Nada, porque la verdad que no tengo muchas ganas de revisar el pasado. Ya terminamos de conocernos, cada uno saca sus conclusiones".

Los errores y el balance de su gobierno

En la parte final de la entrevista, Fernández reivindicó a buena parte de los funcionarios de su administración. Elogió, entre otros, a Martín Guzmán, Matías Kulfas, Santiago Cafiero, Ginés González García, Carla Vizzotti y Gabriel Katopodis.

También reconoció dos errores de su Presidencia. El primero fue el festejo de cumpleaños de Yañez en la Quinta de Olivos durante las restricciones por la pandemia.

"Fue un error, me sometí a la Justicia y pagué la multa correspondiente como cualquier ciudadano", señaló.

El segundo fue el anuncio de expropiación de Vicentin. Fernández sostuvo que su gobierno avanzó sin disponer de información suficiente y aseguró que dar marcha atrás evitó que el Estado pagara USD 3.500 millones.

Al defender su gestión, mencionó la creación de 700.000 puestos de trabajo registrados, una desocupación del 5,7%, la construcción de 144.000 viviendas y la puesta en marcha del gasoducto Néstor Kirchner.

También admitió que su gobierno fracasó en contener la inflación durante el último año. Lo atribuyó a la sequía, que, según afirmó, le restó USD 22.000 millones a la economía argentina.

Fuente: BAE Negocios