En la Cámara de Diputados hay dos diputados que se puede catalogar como "rebeldes": Gabriel Sánchez y Sonia Ferreyra. Sin embargo, detrás de esa etiqueta hay dos situaciones políticas muy diferentes. Mientras el chimbero desafía la estrategia del bloque Justicialista desde su pertenencia al gramajismo, la rawsina no rompe con el Partido Justicialista, sino con el esquema político que conduce el intendente Carlos Munisaga en su departamento.
En el caso de Ferreyra, la referente vota en consonancia con el Bloque Justicialista siempre. Su "rebeldía" consiste en que desde hace tiempo que no responde a Munisaga. Fuentes allegadas a la Junta Departamental, que preside el intendente, la diputada no participa de las actividades propuestas por la junta departamental.
En este punto hay que destacar que, en el 2023, a los diputados de cada departamento los eligió quien por entonces era candidato a gobernador., Sergio Uñac. Esto fue así por el Sistema de Participación Abierta y Democrática (Sipad), donde había un aspirante a diputado para todos los candidatos a intendentes de cada departamento. Por este motivo es que hay quienes aseguran que Ferreyra le responde directamente al actual senador.
Se puede hablar de rebeldía en el caso de Ferreyra porque Munisaga ha comenzado a mostrar grandes diferencias con Uñac. Primero dio señales al ausentarse de las reuniones convocadas por el exgobernador. Después terminó de marcar distancia con declaraciones en las que cuestionó el rol del senador en la interna del justicialismo. El jefe comunal apuntó contra el sector uñaquista por impulsar una "cacería de brujas" contra los legisladores peronistas que acompañaron la ley de financiamiento para obras impulsada por el oficialismo.
Por otro lado, en el caso de Sánchez, la rebeldía va contra el PJ y contra la propia intendenta de Chimbas, Daniela Rodríguez. Todo indica que el legislador, que votó en numerosas veces con el oficialismo provincial, siendo una de las más emblemáticas la Ley de Financiamiento para el Desarrollo de San Juan, le responde directamente al exindendente de Chimbas, Fabián Gramajo.
En más de una ocasión Rodríguez hizo referencia a su falta de diálogo con su diputado departamental. Esto es porque, al momento de elegir las candidaturas, la relación con Gramajo aún no se rompía. Después del escándalo del aumento de presupuesto para el Concejo Deliberante de Chimbas, el vínculo entre ambos socios políticos habría quedado en algo estrictamente institucional.
De esta manera, el acercamiento político entre Munisaga y Gramajo no se replica de la misma manera en la Legislatura. Mientras el exintendente de Chimbas conserva ascendencia sobre Gabriel Sánchez, el jefe comunal de Rawson no cuenta con la misma sintonía con Sonia Ferreyra, cuya referencia política sigue siendo Sergio Uñac. Esa diferencia expone que, detrás del nuevo esquema que empieza a tomar forma dentro del peronismo, todavía conviven liderazgos, lealtades y armados territoriales muy distintos.