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lunes 23 de marzo de 2026

NUEVO GOBIERNO

Los motivos detrás del clima antigrieta que copó el Concejo de Capital

Los ediles le dieron aprobación unánime a los primeros proyectos enviados por Baistrocchi, en contraste con la gestión de Aranda.
Por Daniel Tejada

La serenidad de las primeras sesiones del Concejo Deliberante de Capital desde el 10 de diciembre en adelante contrastó con la beligerancia de las anteriores. Y si bien la mayoría de los actores cambió, un caso testigo puede abonar la lectura comparativa. El combativo actuarista Juan Sansó convivió con Franco Aranda y ahora está comenzando a hacerlo con Emilio Baistrocchi, pero con un temperamento absolutamente diferente. Hay razones para interpretar que no se trata de un accidente sino de una decisión fundada y cuidadosamente generada.

El primer dato concreto es que de ambos lados de la grieta admiten que hay un clima de convivencia como hacía tiempo no se veía en ese Concejo. Aranda tuvo que concluir su mandato con un fuerte enfrentamiento incluso con algunos de sus propios concejales que le bloquearon, por ejemplo, la aprobación del sistema de fotomultas.

En cambio, Baistrocchi logró sin demasiado esfuerzo la unanimidad para la Ordenanza de Presupuesto 2020 con un ingrato ajuste en el gasto político y también la Ordenanza Tributaria que incluyó aumentos en las tasas para los vecinos. También obtuvo el archivo definitivo del proyecto heredado para sancionar a los automovilistas infractores, con imágenes registradas automáticamente.

Aunque el oficialismo tiene mayoría propia, a Baistrocchi le interesa tener el menor ruido posible en el Concejo. Por lo tanto la instrucción a sus operadores es generar consensos toda vez que sea posible. Todavía tiene fresca la moraleja del alto costo que debió pagar Aranda, precisamente por no cuidar lo suficiente las relaciones políticas.

Escudado en el off the record, un referente del oficialismo municipal reveló una frase muy significativa de un concejal saliente: “cuando quisimos poner presidente fue 7 a 5 y discutimos horas. ¡Ahora lo acompañaron a Ariel (Palma) sin problemas!”.  El aludido es el ex subsecretario de Tránsito y Transporte, convertido en mano derecha política de Baistrocchi.

Palma ha tomado algunas decisiones de arranque con el respaldo del intendente, que pueden resultar novedosas. O al menos, muy diferentes a las que venían desarrollándose en la gestión de Aranda. Por ejemplo, al Presupuesto 2020 lo pudieron discutir los concejales varios días antes de que ingresara el proyecto de parte del Ejecutivo. Cuando entró el texto fue apenas una formalidad, porque ya contaba con el consenso suficiente para prosperar sin sobresaltos ni siquiera en comisión.

No fue un hecho excepcional sino que el oficialismo está dispuesto a convertirlo en metodología: que se pueda charlar previamente con los concejales cada iniciativa del intendente, incluso antes de que comience la tarea en las comisiones respectivas. Por ahora la propuesta ha generado buen clima interno.

Del otro lado de la grieta, en la oposición también reconocen que hay ánimo de concordia. Un edil que perteneció al Concejo anterior identificó como punto inicial de las controversias con Aranda la designación de su esposa, Alejandra Cáneva, como secretaria legislativa. Sin señalar cuestiones de índole personal contra la abogada, el gesto de cerrar el círculo de confianza del intendente en su propia familia, habría sido motivo suficiente para deteriorar hasta los vínculos con el oficialismo de aquel momento.

Pero eso ya es historia. Baistrocchi rivalizó primero con Aranda y se quedó con la candidatura tras disputar la interna. Luego tuvo que enfrentarse con Rodolfo Colombo para validar sus pergaminos y resultar electo como nuevo intendente de la Ciudad de San Juan. Los alfiles del ex gerente de ANSES han resuelto estirar el impasse por al menos 90 días. A eso atribuyen el ambiente de convivencia mansa. Pero también advierten que esta tesitura no se extenderá indefinidamente.

“Esto termina en marzo”, advirtió una fuente del sector. El primer día hábil del tercer mes del año, el intendente tendrá que pronunciar su mensaje frente a los concejales y de esta manera abrir el periodo legislativo ordinario. Desde ya anuncian que empezarán a marcarle cosas y que “en esto no se debe enojar nadie”.

La aclaración final también incluyó una referencia a Aranda, de quien aseguran que tomó cada crítica como un asunto irreconciliable. “Él se ha ido por no querer escuchar a los propios  también”, sostuvo la fuente opositora. “En la medida en que Baistrocchi tenga el compromiso de escuchar a la oposición, indudablemente vamos a estar acompañando. Si a él le va mal, nos va mal a todos. La gente quiere eso, que veamos cómo construimos”, explicó.

Hay otro elemento que sobrevuela las relaciones políticas de esta nueva etapa y es la proyección potencial del intendente, mucho más allá del municipio, dependiendo del éxito de su gestión. Es decir, en privado y con mucha reserva, empiezan a reconocerlo como eventual heredero de Sergio Uñac para el proyecto provincial. Claro que resulta prematuro hacer una especulación de este calibre. Sin embargo, el ex ministro de Gobierno pertenece al entorno de mayor confianza del mandatario y eso no admite dudas. El resto corre por cuenta de las mesas de café. Y el Concejo Deliberante no escapa a esa lógica de ensayar escenarios a futuro.

El otro factor latente en el legislativo municipal es el reparto de fuerzas. No solamente la abrumadora mayoría que obtuvo el oficialismo, sino también la diversidad del interbloque opositor y su capacidad de mantenerse unido en situaciones extremas.

El justicialismo obtuvo cinco bancas que sumadas a las dos del bloquismo, reúne siete para el Frente de Todos. Quedaron a tan solo un voto de la mayoría calificada, los dos tercios, para aprobar las ordenanzas más importantes.

El interbloque opositor ganó cinco bancas, de las cuales tres pertenecen a ACTUAR, una al PRO y la restante a Producción y Trabajo. Esta división es observada con detenimiento en el entorno de Palma. Aún en el caso de que Colombo, como principal referente del espacio, resolviera endurecer su postura frente a Baistrocchi en determinada coyuntura, quedarán disponibles para dialogar los otros dos concejales.

La hipótesis de fractura tampoco ha escapado a los análisis de la oposición. “No hay margen para que divididos nos vaya bien. Si queremos que nos vaya bien, será como frente”, sentenció un importante referente de ese grupo. Sin embargo, la unidad tiene un par de condiciones: buscar los consensos, lógicamente, y dirimir las diferencias reconociendo el liderazgo de Colombo. “El que se quiera ir por afuera, al oficialismo le estará haciendo un favor”, advirtió. La coincidencia de diagnóstico con el baistrocchismo es absoluta.

La convivencia y el clima antigrieta que se respira por estos días en el Concejo Deliberante parecen abrevar también de la paz entre Baistrocchi y Colombo. Al mismo tiempo,  esa dependencia será un aspecto para observar cuando se aproxime la próxima instancia electoral, la legislativa nacional prevista para 2021. Ambos tienen un perfil distinto, votantes distintos. Pero el sillón es el mismo. Y el padrón capitalino ha demostrado una volatilidad a prueba de pronósticos.

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