Comenzó el juicio contra el comerciante sanjuanino con discapacidad que es acusado de abusar y corromper sexualmente a la niña que consideraba su nieta. El fiscal del caso lo acusa de manosear a la presunta víctima, de masturbarse, mostrarse desnudo y hasta de exhibirle películas pornográficas. Va por una condena de 16 años de prisión.
El acusado, de 59 años, compareció en silla de ruedas ante el tribunal conformado por los jueces Andrés Abelín Cottonaro, Flavia Allende y Eugenio Maximiliano Barbera. Su defensora es la abogada Sandra Leveque y la acusación está a cargo del fiscal Nicolás Schiattino, con la asistencia de Agustina Cerdera. También participan del debate los abogados María Gómez y Gustavo González, los querellantes.
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El tribunal. El juez Andrés Abelín Cottonaro (en el medio) preside la audiencia junto con su pares, Flavia Allende y Eugenio Barbera.
Le atribuyen los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por ser el encargado de la guarda, exhibiciones obscenas agravadas por la edad de la víctima y promoción a la corrupción de menores agravada por ser el encargado de la guardia. La acusación es grave y el representante del Ministerio Público Fiscal ya adelantó que pedirá una pena de 16 años de cárcel.
La denuncia se radicó el 22 de marzo de 2022 y la realizó la mamá de la chica, que fue expareja del hijo del ahora acusado. La presunta víctima hoy tiene 17 años, pero supuestamente sufrió los abusos cuando tenía entre 11 y 12 años. En ese entonces ella le llamaba “Tata” al hombre, que era su abuelastro.
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Las partes. El acusado estuvo acompañado por su defensora, la abogada Sandra Leveque. Al lado, estuvieron los querellantes y el fiscal Nicolás Schiattino.
La primera vez la tocó fue un roce, pero después le ofreció dinero para someterla a tocamientos explícitos en sus partes íntimas, según la acusación. La misma chica relató situaciones como que el hombre se mostraba desnudo frente a ella, se masturbaba y le hacía proposiciones obscenas. Todo esto cuando ella iba a su casa en Concepción y él la cuidaba mientras su mamá y su padrastro trabajaban.
La adolescente llegó a relatar que la obligaba a agarrar un consolador, a buscar material pornográfico en internet para que lo vieran juntos y hasta le exhibió imágenes de otros niños sufriendo abusos sexuales.
Ya empezaron a desfilar los testigos del caso, entre ellos familiares y allegados a la niña y el comerciante. El debate podría extenderse hasta la próxima semana y se espera que el fiscal pida una pena de 16 años de prisión.