Un comerciante de La Bebida que carga con una condena de 2022 por abusar de dos niños y otra de 2023, por el mismo delito, ahora volvió a caer preso por ultrajar a una sobrina suya. Lo detuvieron el martes último y este viernes durante la audiencia de formalización fue imputado de un delito sexual, además de que dispusieron su prisión preventiva por dos meses.
El abusador sexual tiene 35 años y no se puede divulgar su nombre para proteger a la presunta víctima, que es su sobrina de 17 años. La denuncia la radicó la madre de la chica el 15 de mayo último, pero el ultraje habría ocurrido en febrero o marzo pasado durante una reunión familiar en La Bebida.
No hay precisión de la fecha porque la adolescente, en principio, quiso guardar el secreto, pero después se animó a contárselo a una prima y así se enteró su madre. De acuerdo con la exposición que hicieron este viernes la ayudante fiscal Isabel Marsiglio y la auxiliar Antonella Vita Frías, de la UFI ANIVI, la chica contó que la familia se reunió a comer unas pizzas en la casa de sus abuelos y en ese encuentro estaba su tía con su marido, el ahora detenido.
Cenaron y estuvieron un rato largo hasta que su tía y el sospechoso empezaron a despedirse. Fue ahí, cuando el hombre se acercó a saludarla a la adolescente y la manoseó en sus genitales para luego retirarse.
La ayudante fiscal Marsiglio expuso las pruebas iniciales que recolectora en torno a la causa, además de la denuncia y el testimonio de la adolescente. También remarcó que el sujeto estuvo más de 40 días prófugo hasta que una comisión policial lo persiguió el 30 de junio último y lo detuvieron a bordo de su camioneta Toyota Hilux en La Bebida.
La fiscalía recordó que el comerciante cuenta con una condena de 3 años de prisión condicional, dictada el 12 de julio de 2022 por el abuso sexual simple de una niña y el abuso sexual continuado contra otra menor. En su planilla prontuarial le figura también otra condena de 6 meses de prisión condicional por el abuso sexual de otra niña. Por todo eso pidió la prisión preventiva por seis meses y el mismo plazo para la investigación penal preparatoria.
El sospechoso declaró frente al juez de garantías Pablo León y afirmó que cenaron y que jamás tuvo contacto con la chica esa noche. La abogada María Filomena Noriega, la defensora del comerciante, no objetó los plazos para la investigación, pero si se opuso y dijo que era excesiva la medida de coerción de la prisión preventiva. Pidió otras, más morigeradas, incluso la detención domiciliaria.
El magistrado luego resolvió y dispuso que la prisión preventiva del comerciante por el plazo de 2 meses y un plazo de investigación de 6 meses.