Un peligroso delincuente que había recuperado la libertad hace apenas unos meses volverá a cumplir prisión en el Servicio Penitenciario Provincial. Tras un veloz proceso judicial, la Justicia lo condenó por haber amenazado con un arma blanca a su propia madre dentro de su vivienda, en un violento episodio que culminó con el acusado atrincherado e incoherente en la oscuridad.
El gravísimo hecho de violencia intrafamiliar ocurrió el pasado 13 de junio de 2026, minutos antes de la medianoche. El imputado, identificado como Cristian Sebastián Ochoa, se presentó en el domicilio de su madre. Tras tocar a la puerta, manifestó que había concurrido con la única intención de retirar su ropa.
Buscando evitar mayores inconvenientes, la denunciante buscó la ropa, la colocó en una bolsa y abrió la puerta para entregársela. Sin embargo, en ese preciso instante, Ochoa trabó la puerta con uno de sus pies e ingresó por la fuerza al inmueble. Atemorizada por la violenta irrupción, la mujer se apartó e interpuso la bolsa frente a su cuerpo para protegerse.
Una vez adentro, la situación se tornó aún más dramática. Ochoa portaba un cuchillo pequeño. Con el arma blanca en mano, intentó empujar a la víctima, colocando la hoja a escasa distancia de su cara.
Minutos después, invadida por el temor, la damnificada le indicó que en la cocina había comida para que cenara y le sugirió que luego se acostara. Ochoa respondió afirmativamente.
Transcurridos unos minutos, aproximadamente a las 00:30 horas, la mujer advirtió que todas las luces de la vivienda estaban apagadas. Al acercarse, encontró al imputado escondido debajo de una mesa, hablando solo. Al preguntarle qué le ocurría, Ochoa le manifestó textualmente: “Si llamás a la policía y me llevan, te voy a pegar”.
Ante esta situación, la víctima logró enviarle mensajes por WhatsApp a su pareja, relatándole lo sucedido y solicitándole que diera aviso al personal policial. Finalmente, cerca de la 01:00 de la madrugada, un móvil se hizo presente en el lugar y procedió al traslado de Ochoa.
El 16 de junio se llevó a cabo la audiencia de control de detención, impulsada por la UFI de Delitos contra la Propiedad. Allí se constató que, además de este violento episodio, sobre el imputado ya pesaba un pedido de captura por un legajo anterior.
El Ministerio Público Fiscal, representado por la fiscal Claudia Ruiz y la ayudante fiscal Silvina Zogbe, acordó con la defensa del imputado un juicio abreviado y la acumulación de legajos.
En virtud de este acuerdo, Cristian Sebastián Ochoa resultó condenado a la pena de un año de prisión de cumplimiento efectivo en el Servicio Penitenciario Provincial. Fue hallado autor penalmente responsable de los delitos de hurto simple (tres hechos), en concurso real con el delito de amenazas agravadas.