Lo que comenzó como una violenta pelea vecinal en el interior del Barrio Valle Grande terminó exponiendo el oscuro prontuario de uno de sus protagonistas. El pasado martes, efectivos policiales fueron al mencionado barrio debido a una gresca de magnitud. Al arribar, los uniformados procedieron a la aprehensión de un grupo de personas que lideraba los disturbios en la vía pública, sin imaginar el giro que tomaría la causa horas más tarde.
Con el correr de las horas, la situación procesal de uno de los detenidos cambió de manera radical. El personal policial tomó conocimiento de que el desorden generalizado no había sido casual: se habría originado a raíz de un violento robo que este sujeto había cometido poco antes, lo que motivó el reclamo y posterior enfrentamiento con los damnificados.
Ante este escenario, se radicó la denuncia penal formal en la sede de la Comisaría 35ta. A partir de ese momento, el personal de la dependencia inició una minuciosa investigación que avanzó con celeridad. Con las pruebas recolectadas, un Juez de Garantías emitió la orden de detención formal para el acusado. Asimismo, las pesquisas recuperaron y secuestraron la totalidad de los efectos que habían sido sustraídos en el asalto.
Cuando el sospechoso ya se encontraba tras las rejas por el delito de robo, la investigación policial sacó a la luz una acusación aún más grave. Los efectivos constataron que el individuo también estaba siendo investigado como presunto autor de un aberrante hecho contra la integridad sexual.
Por este motivo, se le dio inmediata intervención a la UFI ANIVI, organismo judicial especializado en la investigación de delitos de abuso sexual y maltrato físico contra niños, niñas y adolescentes. Tras confirmarse los indicios, se sumó una nueva denuncia penal de esta índole en su contra.
Actualmente, el peligroso malviviente se encuentra alojado en los calabozos de la Comisaría 35ta de Rawson.