"Le robaron cinco veces": la versión de la familia de Pac-Man Fernández, tras la detención del boxeador y su hermano

La familia del campeón mundial de boxeo salió a defenderlo tras su detención en una causa por amenazas ocurrida en Chimbas. Aseguró que el conflicto se originó por reiterados robos que habría sufrido en un lote donde construía su casa. También negó que el deportista haya utilizado un arma para intimidar a la denunciante.

Lunes, 15 de junio de 2026 a las 19:57

La detención del boxeador sanjuanino Ezequiel "Pac-Man" Fernández y de su hermano, Ángel Bernardo Fernández, generó repercusión durante el fin de semana. Mientras la causa avanza en la UFI Genérica por una denuncia que incluye amenazas con armas de fuego contra una familia de Chimbas, allegados a los acusados difundieron su versión de los hechos y sostuvieron que el conflicto se originó tras una serie de robos que el deportista habría sufrido en los últimos meses.

Según manifestaron a Tiempo de San Juan, Fernández venía padeciendo reiterados hechos delictivos en un lote de su propiedad ubicado en el loteo Díaz, en Chimbas, donde se encontraba construyendo una vivienda. De acuerdo con ese relato, durante abril habría sido víctima de cinco robos consecutivos. La familia aseguró que vecinos de la zona les avisaban cada vez que personas ingresaban al terreno y que, en una oportunidad, el boxeador incluso habría logrado alcanzar a uno de los sospechosos, aunque este logró escapar. También indicaron que del lugar le sustrajeron distintos elementos de construcción, entre ellos puertas y un tanque de agua.

"Fue por un hartazgo que le pasó", señalaron desde el entorno del deportista, al sostener que el episodio investigado fue consecuencia del cansancio acumulado por los reiterados robos.

Respecto de la denuncia que derivó en las detenciones, afirmaron que Fernández se dirigió al domicilio de la denunciante para reclamar por elementos que, según sospechaba, provenían de esos hechos delictivos. Además, sostuvieron que una camioneta vinculada a la causa fue adquirida legalmente por el púgil con dinero obtenido durante su carrera deportiva.

Otro de los puntos abordados por la familia fue la presencia de un arma de fuego. Según explicaron, Fernández solía trasladarla en su camioneta debido a la preocupación que le generaban los robos sufridos, aunque aseguraron que permanecía descargada y que nunca fue exhibida ni utilizada para amenazar a nadie.

La versión familiar también destaca la trayectoria deportiva y personal del boxeador. "Mis hijos no son ladrones ni malas personas", expresaron, al tiempo que recordaron que Fernández alcanzó recientemente un título mundial y que desarrolla actividades solidarias en distintos barrios. Incluso señalaron que un locro benéfico previsto para el último fin de semana debió suspenderse a raíz de las detenciones.

En paralelo, manifestaron preocupación por supuestas amenazas recibidas después de que el caso tomara estado público. Según denunciaron, integrantes de la familia temen sufrir represalias y aseguran estar atravesando una situación de angustia por el avance de la investigación.

La causa, sin embargo, continúa bajo análisis judicial. De acuerdo con la denuncia radicada ante la Justicia, Fernández, su hermano y otros acompañantes habrían concurrido armados a una vivienda para exigir la devolución de objetos presuntamente robados. La presentación también incluye acusaciones por amenazas y otros hechos que forman parte de la investigación en curso.

Por el caso fueron detenidos Ezequiel Fernández y Ángel Bernardo Fernández, mientras que dos menores de edad quedaron a disposición del Juzgado de Menores. Los procedimientos fueron realizados por personal policial con intervención de la UFI Genérica, que continúa reuniendo pruebas para determinar las responsabilidades de cada uno de los involucrados.